Listo. Se acabó. Marcelo, la estrella que ganó cinco Champions y volvió al club donde nació, llora y se abraza con otro que también llora, con John Kennedy, el talento precoz, el héroe de semis y también de esa final que recién terminó. Son lágrimas para la historia. Fluminense, campeón de la Libertadores por primera vez en su vida.
Toda la desazón en el Maracaná es de Boca, el gigante que movilizó más de 100.000 hinchas a Brasil y que buscaba “La Séptima” con obsesión. Estuvo cerca, pero no pudo ser. Peleó con coraje y con orden. Estiró la cuestión hasta el alargue, pero terminó de rodillas ante la jerarquía individual y los dos golazos de Fluminense.
Dibujado con un 4-2-3-1, Flu eligió la posesión y se ubicó en campo contrario, pero sin profundidad. Boca esperó con su 4-4-2 formando un bloque ordenado, priorizando la cobertura de los espacios defensivos, sin presionar. En ese contexto neutro que dominó la media hora inicial, casi no hubo emociones.
Hasta que el Flu, en el minuto 36, logró su primera construcción colectiva combinando desborde, precisión, velocidad y centro atrás. Y el cero se rompió: la armaron por la derecha Arias y Keno, quien se la sirvió justa a Cano para que metiera el derechazo de primera y gritara su gol número 13 en 12 partidos.
Boca, en desventaja, trató de apretar unos metros más arriba. Ahí sí incomodó a Fluminense en sus intentos de salida súper arriesgada y por abajo. Sin embargo, le costó inquietar a Fábio. No pesaron Valentín Barco y Cristian Medina, los responsables de la elaboración. Solo se arrimó con tiros desde afuera. Y en el tercer disparo, en el minuto 72, empató. Se metió justo y en un rincón el zurdazo de Luis Advíncula, lateral derecho y máximo goleador xeneize en la Libertadores.
Fluminense perdió por lesiones a Felipe Melo y Marcelo, de regular producción. Y apostó al ingreso del promisorio juvenil John Kennedy. Boca, por un problema físico, se quedó sin Edinson Cavani, quien no pesó, y hubo un rato para Darío Benedetto. Además, Luca Langoni reemplazó a Barco.
Pudo ganarlo Boca con otro tiro lejano de Merentiel que pasó cerca. Pudo ganarlo Flu con un mano a mano que Diogo Barbosa pateó desviado. Y la final viajó al alargue. Y ahí, luego de otro sensual cesión de Keno, llegó la bomba para la memoria de Kennedy, con expulsión incluida por ir a abrazarse con los hinchas.
Boca desperdició el hombre de ventaja porque enseguida se hizo echar Frank Fabra por tirar un cachetazo irresponsable. Entró Vicente Taborda para aportar lucidez y hacerse cargo del segundo tiempo suplementario. Hubo drama. Hubo suspenso. Pero nada cambió. Flu levantó “La Primera”. Boca se quedó con toda la desazón.
Ficha técnica:
1. Boca Juniors: Sergio Romero; Luís Advíncula, Nicolás Figal (m.112, Bruno Valdez), Nicolás Valentini, Frank Fabra; Cristian Medina (m.106, Taborda), Ezequiel Fernández (m.106, Saracchi), Pol Fernández, Valentín Barco (m.77, Langoni); Miguel Merentiel (m.91, Janson) y Edinson Cavani (m.77, Benedetto).
2. Fluminense: Fábio; Samuel Xavier (m.84, Guga), Nino, Felipe Melo (m.51, Marlon), Marcelo (m.79, Diogo Barbosa); André, Paulo Henrique Ganso (m.79, John Kennedy), Martinelli (m.79, Lima); Jhon Arias, Keno (m.101: David Braz) y Germán Cano.
Goles: 1-0, m.35: Germán Cano. 1-1, m.71, Advíncula. 2-0, m.98: John Kennedy.
Árbitro: el colombiano Wilmar Roldán expulsó a John Kennedy, a Fabra y al auxiliar del Fluminense Eduardo Barros y amonestó con amarilla a Cavani, Keno, Figal, Kennedy, Langoni, Nino, Cano y Saracchi.
Incidencias: partido por la final de la Copa Libertadores disputado en el estadio Maracaná de Río de Janeiro ante 69.232 espectadores que pagaron 6,4 millones de dólares por las entradas.
