El seleccionador español de balonmano, Jordi Ribera, hizo autocrítica tras la debacle vivida contra Croacia en el debut del Europeo de Alemania (29-39), pero al mismo tiempo envió un mensaje de optimismo sobre la capacidad de recuperación que ya han demostrado otras veces los 'Hispanos'.
"Por experiencia, con esta selección los momentos duros siempre han sido un impulso hacia adelante. Una de las mejores etapas ha venido marcada por un duro golpe, como fue la no participación en los Juegos de Río. Ahora hay que aprender a salir adelante, reflexionar sobre los errores y apuntalarnos con ese espíritu de equipo que siempre nos ha sacado adelante", dijo Ribera en su encuentro con la prensa en Mannheim (Alemania).
"Queda camino y hay que mirar al frente. Además de Rumanía, posiblemente tendremos un rival más, nosotros mismos con nuestras inseguridades. Si somos capaces de superar eso, iremos hacia arriba", comentó Ribera sobre el segundo encuentro, este domingo (18.00 h) contra la selección dirigida por otro técnico catalán, Xavi Pascual.
"Nos tenemos que levantar. Sigo pensando que somos una selección en construcción, pero hemos tenido una construcción muy plácida y no estamos acostumbrados a los golpes duros"
"Contra Rumanía es importante volver a coger sensaciones, especialmente en defensa. Para mí, lo más importante es volver a coger la seguridad defensiva y en la portería, eso nos permitiría también correr y no recurrir siempre al ataque posicional para hacer goles", valoró el seleccionador español.
"Espero a una Rumanía agresiva. Es un equipo muy bien organizado porque Pasqui es un gran entrenador y nos lo va a poner difícil, especialmente porque nosotros venimos de un momento difícil", añadió Ribera.
"Fue un día duro, contra Croacia no estuvimos como teníamos que estar. Empezamos mal el partido y luego no encontramos ese punto defensivo de agresividad que ellos sí tuvieron. Fue una derrota dolorosa y además perdimos a Miguel Sánchez-Migallón, que era un elemento muy importante para los cambios defensivos", dijo el técnico, que llamó al veterano Viran Morros para cubrir esa baja por lesión.
"El cambio natural de Sánchez-Migallón es Viran, como sucedió en su día al contrario, por la variedad que te ofrece tanto en defensa 6:0 como, especialmente, en 5:1. Somos un equipo que varía mucho la defensa y quedarnos sin Migallón es casi quedarnos sin una defensa alternativa. Hablamos con Viran, estaba a cuatro horas en coche y me dijo que se venía para acá sin problema. Tenemos gente que haría cualquier cosa por estar en la selección", explicó Ribera.
"Por experiencia, con esta selección los momentos duros siempre han sido un impulso hacia adelante. Queda camino y hay que mirar al frente. Además de Rumanía, posiblemente tendremos un rival más, nosotros mismos con nuestras inseguridades"
"Yo en el deporte no creo en el 'hemos tocado fondo' porque he vivido muchas experiencias y, cuando parece que todo está negro, aún puede estar más negro, pero también depende de nosotros cambiarlo. Somos una selección que nos tenemos que levantar. Sigo pensando que somos una selección en construcción, pero hemos tenido una construcción muy plácida y no estamos acostumbrados a los golpes duros. A través del golpe, muchas veces se sale adelante más fortalecido y eso es lo que vamos a intentar", concluyó el seleccionador español.
Jorge Maqueda e Imanol Garciandia intentan frenar al croata Igor Karacic




