Peor, seguramente imposible. En el partido más horrorífico en defensa en muchos años, España, un coladero, ha naufragado por completo ante Croacia en su debut en el Europeo de Alemania de balonmano. A los croatas les salió todo, a los españoles no les salió absolutamente nada y la durísima derrota por 10 goles (29-39) complica ya de salida un torneo muy exigente y obligará a los 'Hispanos' a un inmediato y enorme ejercicio de recuperación moral.
La selección buscará su clasificación para la segunda fase contra Rumanía (domingo) y Austria (martes), pero el varapalo del estreno empina mucho el camino hacia las semifinales, una ronda que España ha alcanzado en los seis últimos Europeos. Ahora mismo, el objetivo es otro: rearmar a un grupo desencajado por el fortísimo castigo vivido ante más de 13.000 espectadores en Mannheim, muchísimos croatas.
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A Croacia le ha salido todo, a España nada
La mejor versión de los #HispanoRTVE todavía está por llegar, y se necesita ya
🗓️domingo 14
🆚🇷🇴
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La intensidad de la defensa croata contrastó con los problemas en el centro de la zaga española, desconocida los 60 minutos y todavía en busca de aquella solución fiable que formaron durante tantos años Viran Morros y Gedeón Guardiola.
Iñaki Peciña empezó al lado de Dani Dujshebaev, pero vio enseguida una exclusión y Miguel Sánchez-Migallón entró en acción con tan mala suerte que se lesionó la mano izquierda minutos después, en el 12', un contratiempo que dañó todavía más el frágil andamiaje defensivo, incapaz de ayudar a Gonzalo Pérez de Vargas y Sergey Hernández.
Dos fríos datos explican el tremendo tortazo recibido en el estreno: los porteros españoles sólo aportaron una parada en todo el encuentro y los croatas marcaron 39 goles de 42 lanzamientos, un bestial 93% de eficacia. Gonzalo paró un tiro de 26 recibidos y Sergey ni uno de 10. Increíble, pero cierto a pesar de que defensa y portería acostumbran a ser seña de identidad y virtud de los 'Hispanos'.
Los croatas, perros viejos, olieron sangre y aprovecharon el desbarajuste español para abrir el primer hueco en el marcador, un 1-4 que obligó a Jordi Ribera a pedir su primer tiempo en el minuto 6. "¡Espabilamos, hostia!", se oyó en el grupo.
Ante una defensa croata que cerraba todos los huecos, Ribera echó mano enseguida del principal líder, Álex Dujshebaev, pero el seleccionador tuvo que pedir ya su segundo tiempo muerto en el 13' porque la zaga seguía siendo un coladero (5-10). "¡Necesitamos más agresividad y anticipación!", pidió el técnico.
Jordi Ribera, cariacontecido durante el partido contra Croacia
Croacia llegó a doblar a España en el marcador (6-12 en el 18'), pero la entrada de Joan Cañellas e Imanol Garciandia en la primera línea despertó más al equipo, fiado sólo en ataque hasta el momento a la inspiración de Aleix Gómez y Agustín Casado.
España atacó con siete jugadores, sin portero y con dos pivotes en los seis metros, Adrià Figueras y Abel Serdio, y el cambio funcionó hasta el descanso, sobre todo con tres goles seguidos de la zurda de Garciandia que dejaron viva a la selección al descanso a pesar de su inoperancia defensiva (14-18).
Croacia marcó 39 goles de 42 lanzamientos, un bestial 93% de eficacia. Gonzalo paró un tiro de 26 recibidos y Sergey ni uno de 10. Increíble, pero cierto
Si malo fue el inicio de partido, peor fue el arranque del segundo tiempo, cuando dos paradas de Mandic y dos goles a puerta vacía llevaron a Jordi Ribera a pedir su tercer y último tiempo muerto con un cruel 14-22 en el 34'. "¡Hay que seguir peleando hasta el final!", exclamó el técnico. La reacción jamás llegó.
Ninguna combinación defensiva cambió un ápice la dinámica del partido, siempre cuesta arriba para España y cuesta abajo para Croacia y sus goleadores, con Martinovic (8), Sostaric (8), Lucin (5) y Nacinovic (4) a la cabeza. Gonzalo y Sergey se turnaron bajo palos sin incidencia alguna.
Finiquitado tan pronto el encuentro (15-24 en el 36' o 23-34 en el 50'), ya sólo se trataba de frenar la sangría. Quizás en el futuro la diferencia de goles podría ser importante en hipotéticos desempates, pero los 'Hispanos' ni siquiera estuvieron atinados ahí y acabaron perdiendo por 10 tantos en un partido sencillamente para olvidar (29-39).
Ficha técnica
29 - España: Gonzalo Pérez de Vargas (Sergey Hernández), Aleix Gómez (8, 5p), Maqueda (2), Casado (4), Dani Dujshebaev, Ángel Fernández (2), Figueras (1) -equipo inicial-; Peciña, Álex Dujshebaev, Imanol Garciandia (3), Serdio (3), Cañellas (3), Tarrafeta (2), Sánchez-Migallón y Odriozola (1).
39 - Croacia: Ivic (Mandic), Sostaric (8, 3p), Martinovic (8), Nacinovic (4), Srna (3), Jelinic (1), Cindric (2) -equipo inicial-; Mihic, Duvnjak, Karacic (2), Mamic, Lucin (5), Sipic, Glavas (3, 2p) y Klarica (3).
Árbitros: Vaclav Horacek y Jiri Novotny (República Checa).
Exclusiones: Peciña (España); Duvnjak y Lucin (Croacia).
Marcador: 1-3, 4-7, 6-11, 8-12, 10-14, 14-18 (descanso); 15-23, 19-27, 22-30, 24-34, 26-36 y 29-39 (final).
Incidencias: Partido de la 1ª jornada del grupo B de la primera fase del Europeo de Alemania disputado en el SAP Arena de Mannheim, lleno con 13.293 espectadores.




