La noche más amarga de Joan Garcia
EL PROTAGONISTA
El portero encajó su peor goleada como azulgrana tras fallar en el primer tanto


- Ferran Martínez
Jefe de sección | Barça - Barcelona
No fue el culpable ni estuvo por debajo del nivel colectivo, pero Joan Garcia (24 años) guardará un mal recuerdo de su primer partido en el Metropolitano como azulgrana, donde encajó la peor goleada desde que viste la camiseta culé. En su tercera derrota con el Barça, había caído 3-0 en Londres contra el Chelsea, pero el Atlético de Madrid, en la ida de la semifinal de la Copa del Rey Mapfre, ya le había marcado cuatro goles antes del descanso. Y eso que el de Sallent comenzó con una gran parada en un mano a mano ante Giuliano Simeone a los tres minutos de partido. Fue un aviso para un Barça que no supo reaccionar y que poco después encajó el primero en una acción desgraciada para Joan Garcia.
Cesión hacia atrás de Eric Garcia para el guardameta de Sallent, que no controló bien el balón porque le botó mal y se le escurrió por debajo del pie. El portero catalán intentó reaccionar para despejar sobre la línea, pero el balón ya había entrado en la portería. Aun así, Ademola Lookman se encargó de remachar en la siguiente jugada por si quedaba alguna duda de que el esférico había cruzado la línea de gol.
El portero azulgrana trató de reponerse con rapidez y estuvo atento en las acciones posteriores, aunque tampoco pudo hacer mucho en el gol de Griezmann cinco minutos después en otra acción rápida por la izquierda, donde el conjunto colchonero encontró un agujero para poder hacer daño al equipo de Hansi Flick. El Barça salió muy mal en el Metropolitano y los otros dos tantos, el segundo de Lookman, en otro contragolpe tras un córner a favor de los azulgrana, y el de Julián Álvarez, que disparó solo y con tiempo desde la frontal para fusilar al de Sallent, evidenciaron la fragilidad defensiva del equipo.
Es sin duda la gran asignatura pendiente del equipo azulgrana, mucho más allá del portero. Como en otras noches duras de este joven equipo azulgrana, en el Metropolitano el contexto superó a las individualidades, que tampoco aparecieron para decidir en ataque.

