Cuando niño, V.J. Edgecombe pasó hasta siete años sin electricidad en su casa dependiendo de un generador en la diminuta isla bahameña de 23 kilómetros cuadrados. Quizá por eso, porque se curtió en el sufrimiento de la escasez con la oscuridad como parte de ella en apenas un cacho de tierra, a Edgecombe no le asustan los focos de la NBA y corre y corre como un poseso en la pista como si sus 436 metros cuadrados fueran infinitos. Y se eleva por encima del aro y del sagrado ídolo sixer Allen Iverson y su alteza The King LeBron James.
Edgecombe, escolta de 20 años y 1,96, eligió un imponente y solemne escenario como hacen los elegidos para presentarse como estrella: el TD Garden. El número 3 del draft provocó murmullos de inquietud y admiración a partes iguales cada vez que agarraba el balón para dispararse a los 34 puntos en su primer encuentro en la NBA y alentar la remontada de los Philadelphia 76ers ante su criptonita Boston (116-117).
Los 34 puntos son una plusmarca de reivindicación, de candidatura a mito sixer y divo de la NBA con madera de Hall of Fame: Edgecombe superó los 30 puntos de Allen Iverson en su primera aparición como sixer en 1996 y también los 25 de LeBron James en su estreno con los Cavaliers en 2003. Aunque lo que más le escocerá a The King es que el niño bahameño le destronó en su récord de anotación de un rookie en su primer partido en un primer cuarto con 14 por los 12 de LeBron.
Para coronar el valor histórico de lo hecho por Edgecombe, el escolta irrumpió en el podio de mejor debuts de rookies de siempre, sólo por detrás del también ídolo de Philly Wilt Chamberlain, con 43 puntos en 1959, y los 35 de Frank Selvy con los Baltimore Bullets en 1954.
Mucho más morboso que miedoso en el colosal Garden, el bahameño transmitió determinación en todo momento corriendo, penetrando y disparando triples, así como subiendo el balón para aliviar de responsabilidad a Tyrese Maxey. El número 3 del draft desglosó su recital en un 13/26 en tiros de campo, un 5/13 en triples y añadiendo 7 rebotes, 3 asistencias y 1 tapón.
"Se siente bien que se mencione mi nombre con LeBron", reconoció V.J. Edgecombe. "Debo decir que es increíble. Pero ojalá que tenga una carrera larga ante mí, eso es lo que importa más: longevidad. Saber que LeBron ha estado ahí por más de 20 años, así que espero que pueda hacer eso un día", dijo también el escolta.
"Trabajé cada día, y toda mi vida, para momentos como este. Este es mi sueño, recé para esto. Tío, fue una locura, superó mis expectativas para ser sincero", añadió V.J. Edgecombe, de una isla pequeña pero con sueños grandes.


