El pívot internacional manda sobre el estadounidense en la NBA

NBA

Los pívots extranjeros, liderados por Jokic, Embiid y Towns, han confirmado esta temporada su dominio frente a los estadounidenses: son mayoría en el top-10 de máximos anotadores y reboteadores y Allen fue el único americano en el All-Star y por la lesión de Harden 

La temporada pasada se cerró sin ningún pívot estadounidense en los tres quintetos All-NBA ni en los dos defensivos 

Bam Adebayo, el propio Allen, Evan Mobley y Robert Williams, algunas de las esperanzas de Estados Unidos, cuyos pívots fueron también minoría en el último draft 

Jokic, Emiid y Towns dominan al frente de los pívots extranjeros en la NBA

Jokic, Emiid y Towns dominan al frente de los pívots extranjeros en la NBA

Hugo Navarro / MD

Sonríen los gigantes foráneos. Ese baile cada noche de Embiid, ese Jokic disfrazándose de base o de la posición que sea pese a que se haga llamar pívot, ese Towns deslizándose también con sutileza y elegancia. No sólo es su tamaño, sino cómo lo manejan los tres pívots más anotadores de la NBA, 29,8 puntos, 25,5 y 24,5, respectivamente. Sufren por su parte los grandes pero a su lado empequeñecidos estadounidenses que les siguen. Cuarto es Anthony Davis (23 puntos), quinto Julius Randle (19,6). Tan cerca pero tan lejos. Porque Davis luce pero no presume en los decaídos Lakers y lo mismo Randle en unos decadentes Knicks, sin hallar muchas veces el visceral pívot química con un Madison Square Garden que conoce bien su temperamental carácter.

El retrato del top-5 de los pívots más anotadores de la NBA no lo muestra todo pero en él confluyen dos imágenes que condensan la realidad: el feliz, abrumador y casi completo dominio del pívot internacional frente a la decreciente relevancia del pívot estadounidense, sobre todo, si se mira con el foráneo. Y basta abrir el campo de visión para confirmarlo, porque 7 de los 10 pívots más anotadores de la mejor liga del mundo son internacionales por sólo 3 estadounidenses: el camerunés Joel Embiid, el serbio Nikola Jokic, el dominicano Karl Anthony-Towns, el letón Kristaps Porzingis, los lituanos Domantas Sabonis y Jonas Valanciunas y el montenegrino Nikola Vucevic por los mencionados Davis, Randle y Bam Adebayo, el único en el que coinciden rendimiento individual y colectivo con la sobresaliente temporada de los Heat.

Dominio evidente del pívot internacional entre los máximos anotadores y casi absoluto en el rebote

Dominio evidente del pívot internacional entre los máximos anotadores y casi absoluto en el rebote

Vane Mauri

Y el rebote es también territorio internacional, con hasta nueve jugadores no estadounidenses en el top-10: Rudy Gobert (Francia), Jokic, Sabonis, Clint Capela (Suiza), Valanciunas, Vucevic, Giannis Antetokounmpo (Grecia), Embiid, Jusuf Nurkic (Bosnia) y sólo el joven y esperanzador Jarrett Allen como único estadounidense en ese corte de los 10 mejores y cerrándolo. Y si al All-Star fue un pívot estadounidense -precisamente Allen-, fue por la lesión de Harden, porque los más votados habían sido Embiid y Jokic -titulares en el Team LeBron y el Team Durant-, y Gobert y Towns como suplentes en el equipo de ‘Durántula’. Sólo en el top-10 de tapones los americanos son mayoría, teniendo aún así los extranjeros una importante presencia con tres jugadores: Myles Turner, Davis, Gobert, Jaren Jackson, Robert Williams, Mo Bamba, Jakob Pöltl, Porzingis, Evan Mobley y Mitchell Robinson.

Las noticias más recientes tampoco son nada alentadoras para el denostado pívot estadounidense tras el corte de DeAndre Jordan por parte de unos Lakers que, entre otras muchas calamidades que les definen esta campaña, parecen ser el cementerio de los mejores gigantes americanos de los últimos tiempos. Porque ahí también ve cómo han perecido sus mejores días Dwight Howard (36 años), seguramente el último gran pívot estadounidense que dominó la NBA durante un extenso período.

Y en los compañeros de penas de los Lakers en cuanto a candidatos al anillo deprimidos, los Nets, se encuentra otro de los grandes pívots estadounidenses de la época más reciente, un Andre Drummond que intenta volver a llenarse en Brooklyn tras salir en el mercado invernal de unos Sixers donde se ha visto engullido por Embiid.

Las cifras ilustran la realidad pero también las preferencias de las franquicias, pues un gran número -hasta 14 de 30-, confía en pívots extranjeros como titulares antes que en estadounidenses, minoría en la Conferencia Oeste. Y la proporción de foráneas asciende aún más si se tienen en cuenta sólo a los 20 equipos en disposición de estar en la fase por el título entre los presentes en plazas de playoff y play-in: en 11 el pívot titular es extranjero y en 9 estadounidense.

El mandato del pívot extranjero es una realidad del todo consagrada ya esta temporada tras confirmarse el año pasado. No sólo por el dominio foráneo en el top-10 de máximos anotadores y reboteadores, sino por la ausencia total de pívots estadounidenses en los tres mejores quintetos All-NBA y en los dos defensivos, copados por Jokic, Embiid y Gobert, como ya sucedió también en la campaña 18/19 con los mismos protagonistas. Sin olvidar que Nikola Jokic fue el MVP y que, aunque no sea pívot puro pero pueda actuar como tal, Giannis Antetokounmpo fue el MVP de las finales.

Desde el curso 2017/2018 el pívot internacional ha sido mayoría sin interrupción en el top-10 de máximos anotadores, así como en los equipos del All-Star, en los quintetos All-NBA y defensivos de final de temporada y en el premio de Mejor Defensor, con tres títulos para Gobert y uno para Anteto. Y en el top-10 de máximos reboteadores ha gobernado desde la 2018/2019. 

Los hermanos Gasol, protagonistas en el dominio del pívot internacional

La irrupción y consolidación de los Embiid, Jokic, Towns y compañía y los buenos años de europeos como Marc Gasol en este último lustro han coincidido con el declive de grandes pívots estadounidenses como Dwight Howard, DeMarcus Cousins y Hassan Whiteside asiduos en las posiciones altas de esos ránkings o la temprana y momentánea decadencia de Drummond a sus 28 años y su no reemplazo. El icónico salto entre los hermanos Gasol en el All-Star de 2015 era también una premonición del venidero y próximo cambio de tendencia que estaba por llegar.

El pívot internacional ha tenido cada vez más relevancia en la NBA a medida que ha transcurrido el siglo XXI, y jugadores como Pau Gasol, Yao Ming (China), Joakim Noah (Francia), Al Horford (República Dominicana) o Zydrunas Ilgauskas (Lituania) han convivido en los ránkings y varios de ellos en el All Star y en los mejores quintetos con los estadounidenses. Sin embargo, hasta la referida temporada 17/18 los foráneos nunca habían sido mayoría ni en las clasificaciones ni en esas alineaciones más selectas en la en estos últimos 20 años. 

Ni cuando tanto ruido armaban a principios de los 2000 otros no estadounidenses como Patrick Ewing (Jamaica), Dikembe Mutombo (Congo) o Vlade Divac (Serbia). Demasiado poderosos y numerosos eran los David Robinson, Brad Miller, Alonzo Mourning, Chris Bosh, Ben Wallace y, sobre todo, el añorado Shaquille O’Neal, hasta el año pasado el último pívot que había ganado el MVP cuando lo hizo en el 2000.

Ante la superioridad del pívot extranjero -envuelta también en el contexto de la natural internacionalización de la NBA cada vez más acentuada-, la incógnita se cierne sobre el futuro del pívot estadounidense, con varios jóvenes de renombre pero escasa su presencia en un último draft en el que apenas cuatro de los 10 pívots seleccionados eran americanos: Evan Mobley, Luka Garza, Day’Ron Sharpe y Charles Bassey. 

Grandes jugadores, por supuesto, los hay y seguirá habiendo. Consolidados desde hace años como los mencionados Davis y Randle y el actualmente lesionado Brook López (Bucks). Y esperanzadores jóvenes como Bam Adebayo (Miami Heat, 24 años), Mo Bamba (Orlando Magic, 23), el ahora también lesionado James Wiseman (Warriors, 20), Robert Williams (Celtics, 24) y ese par de mozos de en unos Cavaliers donde se concentra gran parte del ‘center’ americano del presente y del futuro: Jarrett Allen (23 años) y el ‘rookie’ Evan Mobley (20).

Sin embargo, tanto por anotación por partido -lejos de los 20 puntos a excepción de Adebayo-, como por nombre e impacto, lo suyo son aún susurros engullidos por los asiduos y aterradores chillidos nocturnos de los Jokic, Embiid y Towns. El pívot forastero ya no es un extraño en la mejor liga del mundo frente a un ‘center’ estadounidense que apenas manda ya pese a estar en su casa. El clan internacional manda en una NBA en la que el pívot dominante se ha vuelto cosmopolita.

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