Cuando más apretaba el hambre en una Euroliga en la que hasta hace poco nadie le levantó la voz, cuando más cansado andaba de arrastrar maletas, por fin vuelve hoy el Barça a su dulce hogar, el Palau (21:00), donde recibirá en los siguientes días también a Valencia y CSKA. Después de tres partidos fuera, trayéndose derrota de Tel Aviv y Milán, el equipo azulgrana desea celebrar su vuelta a casa con un triunfo ante el Baskonia y acomodarse en lo alto de la tabla. La victoria es verdadera necesidad, auténtico sustento para el cuadro vitoriano para no caer más en el sótano de la clasificación después de tres derrotas seguidas.
“Después de dos derrotas en la Euroliga necesitamos una victoria y esta tiene que ser nuestra motivación más grande”, asegura el cabeza de familia, Saras Jasikevicius. Hasta ahora, ni en la ACB -donde el Barça se mantiene invicto-, ni en la máxima competición continental nadie ha entrado en el Palau y se ha llevado una victoria, pero el Baskonia es el primer invitado que te puede desvalijar la casa, por su necesidad y por su experiencia, con 5 victorias en 10 partidos en el Palau en este siglo, donde además, el balance general es para el cuadro vitoriano con 11-10, pese a que el Barça se llevó los dos encuentros del año pasado.
“Después de dos derrotas en la Euroliga necesitamos una victoria y esta tiene que ser nuestra motivación más grande”
Pero, aunque llega menos deprimido tras el triunfo de Málaga, más penas que alegrías que contar tiene este Baskonia, dirigido por un viejo huésped del Palau como Dusko Ivanovic -entre 2005 y 2008-. Poco orden de momento en una casa con desgobierno en el parqué. Fueron los nuevos bases recibidos con alegría, Jayson Granger y, sobre todo, Wade Baldwin -29 y 18 puntos contra el Barça el curso anterior con el Bayern-, pero añora el Baskonia ese pasado con Pierria Henry y Luca Vildoza, mientras suspira por el futuro ante un posible regreso del argentino y se esperanza con el fichaje Lamar Peters.
El aro rival ha cogido telarañas -segundo equipo menos anotador de la Euroliga con 68 puntos en una estadística donde el Barça es segundo con 79,7-. Además, el atino desde el perímetro, con un 29,5% en triples por el 37% azulgrana, ha quedado en el desván. Pero en la sala de espera hay jóvenes por explotar como Enoch, Marinovic y Fontecchio, el cuarto mejor tirador desde el perímetro de la competición con un 51%.
Y Sedekerskis, como si estuviera en el patio, se está divirtiendo, con 22 puntos y 35 de valoración en el último encuentro contra Unicaja. Así que Saras advierte: “El Baskonia está en un momento difícil pero es un rival con mucha calidad, experiencia y carácter. Lo tienen desde los jugadores hasta el entrenador, que seguro que sabe gestionar momentos como este. En el último partido ya demostraron ese carácter”, expuso Saras. El mismo discurso repite Rokas Jokubaitis: “El Baskonia está por debajo de su nivel, pero están buscando la manera de mejorar. Tenemos que estar concentrados y ofrecer nuestro mejor baloncesto”, asegura el base.
Por su parte, Ivanovic señaló que en los últimos partidos su equipo ha defendido sin agresividad y no ha cerrado el rebote. “Contra el Barça hay que hacer esto muy bien”, resaltó el técnico balcánico. Los azulgrana comparecen con sólo un '2'. Cory Higgins no se ha recuperado de la lumbalgia por la que se perdió partido del Obradoiro y será baja hoy. También es probable que el estadounidense se pierda el partido del domingo en casa contra el Valencia (18:30). Al coincidir su ausencia y la de Álex Abrines en la misma posición (escolta-alero), Saras podría volver a utilizar bastantes minutos a Jokubaitis y Laprovittola como escoltas, pues Kuric es el único ‘2’ puro que le queda al equipo. En el Baskonia son bajas Alec Peters y Sander Raieste. El recién fichado Lamar Peters podría debutar.

