Este Barça tiene una capacidad asombrosa para hacer que lo malo pueda convertirse en todavía peor. Si hace dos días el equipo azulgrana cayó en el Palau por un punto ante el Joventut (90-91), este martes ha vuelto a perder por el mismo resultado pero ante el colista de la Liga Endesa, un Bàsquet Girona que ha visto premiado su buen inicio y final de partido. Es el tercer ridículo del basket azulgrana en menos de siete días tras el tropiezo ante los verdinegros y el esperpento del ‘no fichaje’ de Thomas Heurtel.
A falta de dos jornadas para el final de la primera vuelta de la Liga Endesa, el Barça continúa en la novena posición y ya no depende de sí mismo para adelantar al Baxi Manresa o al Casademont Zaragoza, los dos equipos que le preceden. Solo le queda ganar a Dreamland Gran Canaria (fuera) y Surne Bilbao (en casa) y esperar que otros resultados le beneficien.
El Barça llegaba a Girona consciente de que la victoria era más necesaria que nunca. Quedar fuera de la Copa del Rey sería un fracaso de dimensiones cósmicas para un equipo como el azulgrana, diseñado para aspirar a todos los títulos, y para que los jugadores captaran el mensaje el club decidió no viajar el mismo día del partido, como era el plan inicial, sino concentrarse ya el lunes en Girona. No pareció servir de mucho.
Si un equipo salió a comerse el mundo en Fontajau fue el Girona. El impulso de la última victoria en Lleida dio alas al equipo de Moncho Fernández, que ha logrado cambiarle la cara a sus jugadores y sacarles de la depresión en que vivían. Con un juego dinámico y agresivo, los locales tomaron pronto el mando del partido. Les ayudaba un acierto en el tiro brutal (5/5 tiros de dos y 6/8 triples al final del primer cuarto cuando su porcentaje de acierto en tiros de campo hasta ahora era del 42%), al que colaboraba el Barça con su habitual defensa de mantequilla. Hasta nueve jugadores del Girona habían anotado tras el primer cuarto, que se saldó con un marcador (28-20) que podía haber sido más amplio de no ser por la garra y los puntos de Justin Anderson.
El Barça intentó la reacción varias veces en el segundo cuarto, pero su esfuerzo no tenía la continuidad del del Girona. La defensa azulgrana seguía siendo un desastre y los locales sumaban por las vías más variadas, ahora una puerta atrás para Geben, ahora un triple de Iroegbu, ahora un tiro de media distancia de Durham. El Girona llegó a disponer de una máxima ventaja de 10 puntos (47-37) tras una técnica a Brizuela, antes de retirarse a los vestuarios todavía con una apreciable ventaja (51-44).
Joan Peñarroya debió echar sapos y culebras por la boca al descanso pues su equipo regresó a pista con una actitud completamente diferente. Si el Girona se había ido hasta 51 puntos en la primera parte, en el tercer cuarto no pasó de 13. Gracias a una defensa mucho más intensa y un mayor control del rebote, el Barça pudo correr, donde se siente mucho más cómodo que en el ataque estático. Justin Anderson, el mejor azulgrana de largo en Fontajau, lideró con siete puntos seguidos la rápida remontada del equipo azulgrana, que se puso por primera vez por delante cuando se llevaban casi 26 minutos (56-58).
El Barça parecía encaminarse hacia un final cómodo cuando extendió su renta hasta los diez puntos a tres minutos y medio de la conclusión del encuentro (75-85). Sin embargo, la persistente falta de fiabilidad azulgrana siempre da una última esperanza a sus rivales. El Girona se agarró a ella para recuperar parte de la confianza perdida y meter el miedo en el cuerpo a los de Peñarroya. Hasta tal punto que su sucesión de errores en el último minuto y medio concedió una última oportunidad a su rival e Iroegbu no la desaprovechó anotando, en penetración, la canasta decisiva a dos segundos del final.
Ficha técnica
Bàsquet Girona-Barça, 91-90
91 - Bàsquet Girona (28+23+13+27): Irogebu (25), Marcos (10), Fjellerup (13), Susinskas (7), Fernández (11) -cinco inicial-; Durham (7), Martínez (-), Geben (9), Busquets (3), Sibande (2) y Nnaji (-).
90 - Barça (20+24+27+19): Satoransky (7), Punter (15), Anderson (25), Parker (9), Hernángomez (6) -cinco inicial-; Núñez (1), Metu (11), Parra (2), Fall (10), Brizuela (4) y Abrines (-).
Árbitros: Perea, Manuel y Sánchez Mohedas.
Incidencias: Partido de la decimocuarta jornada de la Liga Endesa disputado ante 5.288 aficionados en el Pavelló de Fontajau, en Girona.

