Las cuatro claves del divorcio Barça-Jasikevicius

BALONCESTO

La situación económica del Barça no es el único motivo de la salida de Jasikevicius

Mario Fernández (director deportivo), Sarunas Jasikevicius y Juan Carlos Navarro (manager de la sección), con el trofeo ganado en la Liga Endesa.

Mario Fernández (director deportivo), Sarunas Jasikevicius y Juan Carlos Navarro (manager de la sección), con el trofeo ganado en la Liga Endesa.

ACB PHOTO

La afición del Barça continúa intentando digerir que Sarunas Jasikevicius ya no es el entrenador del primer equipo de baloncesto. La obtención del título de Liga Endesa y las declaraciones de las dos partes en las últimas semanas hacían pensar en la continuidad del lituano pero un giro inesperado de acontecimientos ha acabado poniendo punto final a la ‘era Saras’ y abriendo la de Roger Grimau, toda una incógnita por su nula experiencia en el basket de élite.

La más que delicada situación económica del club ha sido determinante en la marcha de Jasikevicius, aunque no ha sido el único factor que ha influido en su salida del Palau. Vamos a analizar cuáles son las cuatro claves del desencuentro final entre el Barça y su entrenador de los últimos tres años

1. SITUACIÓN ECONÓMICA

Jasikevicius era el entrenador mejor pagado de Europa “y de largo”, señalan fuentes del club. Sus 3,7 millones de euros brutos de esta pasada temporada eran inasumibles en el nuevo escenario de recortes y ello se le trasladó al lituano hace ya semanas. En un primer momento Saras dijo que seguiría si se le presentaba un buen proyecto deportivo, aunque fuera “por un 20% de lo que estoy cobrando”. El Barça no le ofreció ese 20% en su oferta económica de futuro sino una cifra sensiblemente más alta, más bien un 40-45% (en torno a un millón y medio con incentivos incluidos). Jasikevicius no lo aceptó y presentó una contraoferta por una cifra bastante superior, lo que decepcionó al club y le decidió a poner punto final a la relación. La sensación en la cúpula del club es que la comprensión inicial de Saras de la situación que vivía el club fue solo de boquilla

2. CONTROL Y PODER

Jasikevicius, por su forma de ser, aspiraba a controlarlo todo. Llamaba a jugadores interesantes de otros equipos y a agentes de toda Europa, hacía y deshacía sin respetar la cadena de mando. Quería ser entrenador, general manager y presidente de la sección, todo en uno. El club quería sentar las bases de una nueva relación más jerárquica y el lituano no estaba por la labor.

3. GESTIÓN DE GRUPO

A lo largo de estos años Saras ha tenido innumerables problemas de relación con sus jugadores. Broncas durante los partidos, críticas públicas a la prensa tras las derrotas (sin asumir él nunca ninguna culpa), malas palabras durante los entrenamientos... Desde el club se le intentó reconducir en este sentido pero sus propósitos de enmienda siempre duraban muy poco. Bastantes jugadores del equipo están hoy más contentos que la semana pasada

4. ESTRUCTURA DE EQUIPO

Saras tenía su filosofía de juego y los responsables deportivos de la sección tienen otra. Hasta ahora se había impuesto la visión del entrenador pero eso se ha acabado tras las tres decepciones en la Final Four. El lituano busca jugadores que encajen en su sistema y eso a veces supone el veto a cracks algo más anárquicos pero muy resolutivos. Su oposición al fichaje de Kevin Punter es el último ejemplo. En la sección ya no querían ceder más en este aspecto y consideran que este tipo de jugador es el que te hace ganar Euroligas.

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