Según la Asociación del Pueblo Romaní, en España hay más de 700.000 gitanos. Quitando lugares como Rumanía y Bulgaria, el país español es uno de los que más personas de etnia gitana tiene. De hecho, desde la integración de ambos estados a la Unión Europea, y tal y como recoge la Fundación Secretariado Gitano, hasta 50.000 inmigrantes de etnia gitana habrían llegado a España desde su integración en la UE en 2007. Solo en Europa habría unos 10 o 12 millones de gitanos, aunque también viven en otras parte del mundo como Estados Unidos, Colombia o Brasil, entre muchos otros.
El caso es que, lamentablemente y por endofobia (odio a otras etnias), los gitanos han sufrido cierto rechazo allá donde han ido. Sin embargo, pocos saben que en el fondo, muchos de los españoles que los critican, quizá tienen en sus antepasados a personas gitanas. Lo explicamos.
La etnia gitana surgió en India en el siglo X y desde ahí, por motivos religiosos, tuvieon que emigrar por el mundo para llegar a Europa en el siglo XIV y a España en el XV. En aquellos años, como es de imaginar, fueron descriminados como cualquier otro grupo de personas que buscaba oportunidades en otro país. Sin embargo, su presencia en España ha dejado huella por muchos motivos.
Resulta que la mayoría de gitanos que han ido llegado a España han acabado teniendo un apellido español, tal y como indica un estudio del Departamento de Antropología de la Universidad de Granada realizado por Juan F. Gamella, Antonio Gómez Alfaro y Juan Pérez Pérez.
Apellidos habituales entre gitanos
Es el caso, por ejemplo, de García, que directamente es el apellido más repetido en España. Más de tres millones de personas lo tienen, ya sea como primer o segundo apellido, o incluso en ambos casos. Pero no solo son estos: Fernández, Jiménez, Rodríguez, Muñoz y algunos otros tan habituales como Cortés, Moreno o Heredia son los que asimilaron los gitanos a su llegada a España.
Como todo el mundo sabe, los gitanos tienen una tasa de natalidad más alta que otras etnias. No solo ahora, también años atrás. Sin ir más lejos, cada gitano con hijos tiene de media entre 3 y 4 descendientes, tal y como indica un estudio de Médicos del Mundo de 2022. Ese mismo año, y según el Instituto Nacional de Estadística, ese mismo dato en España era de 1,16 niños, tres veces menos. Vaya, que muchos de los que nos apellidamos García o Fernández, es posible que tengamos ascendencia gitana.


