

- Ángel Rigueira
Redactor Jefe | Polideportivo
Carlos Alcaraz, 22 años y nº 1 mundial, se ha instalado en el altar de los mejores de la historia del tenis mundial. Como dijo Rafa Nadal, "ya es una leyenda", como no puede ser de otra manera sumando siete títulos de Grand Slam, siendo el más joven tenista que gana los cuatro trofeos más importantes de este deporte.
Un genio que no se plantea techo alguno. Con sus condiciones innatas y la madurez que está adquiriendo personalmente y que transmite a su juego, que completa a diario, su margen en los partidos se amplía respecto a rivales sobre los que es claramente superior.
Aniquiló en dos fases diferentes al francés Valentin Royer, 24 años y nº 60. Doble capítulo porque así lo decidió Carlos Alcaraz, que ganó como y cuando quiso. No por dejadez, sino porque es humano y a veces cuesta ir con el gas a fondo todo el rato. A ello se unió un rival valiente, peleón, que no hizo concesión alguna.
Royer sólo hincó la rodilla cuando le forzó a ello Alcaraz. El español se impuso por 6-2 y 7-5 (1h.35'), remontando un 2-5 en el segundo set, para evitar ir a un tercero. Ya el día anterior levantó dos bolas de set a Arthur Rinderknech. No se vio tan al límite esta vez, pero recuperó el 'break' cuando tocaba. Hizo un parcial de 5-0 contundente, que dejó KO al rival.
Galones de nº 1, de gran figura. Con talento y también vistiéndose el mono de trabajo para no dejarse ir hacia un tercer set que sabía que acabaría siendo suyo, porque el campeón del Open de Australia está a un alto nivel. Son nueve victorias consecutivas este curso, en pista dura y al aire libre, racha de 27-0. Monumental.
Este jueves, a las 17:30 horario peninsular español, duelo de cuartos con el ruso Karen Khachanov, 29 años y nº 17, campeón del torneo en 2024. Eliminó al húngaro Marton Fucsovics por 6-2, 4-6 y 6-4. Alcaraz ha dominado sus cinco enfrentamientos anteriores, con uno solo en pista dura, en Pekín 2024 (7-5 y 6-2). El antecedente más reciente, aunque ya lejano, en la tierra de Roma 2025, con resultado 6-3, 3-6 y 7-5.
Alcaraz dominó a un rival con quien sólo presentaba una experiencia. Extraña, en la hierba de Roehampton 2019, previo al júnior de Wimbledon y del que el español se retiró con 5-5. Han cambiado mucho los roles desde entonces, también se hallan en situaciones opuestas. El murciano suma 65 victorias en 70 citas desde abril, ha llegado a la final de once de doce torneos hasta la actualidad.
Ha igualado su resultado de su estreno en Doha, en 2025, cuando cayó en cuartos ante el checo Jiri Lehecka. Superar a Khachanov también significará aumentar su cuenta de puntos de ranking. Para ir consolidando el nº 1 sobre un Sinner que se cruza en cuartos con el checo Jakub Mensik.
Alcaraz había defendido su saque ante Rinderknech en la ronda inaugural, lo entregó en una ocasión a Royer, a la quinta oportunidad que concedía al francés. La cinta de la red dejó sin opción al español. Parecía abocado al bache con 2-5. Nada más lejos de la realidad. Dio otro arreón, como un campeón, y finiquitó el partido, las ilusiones de un muy rápido rival, con muchas piernas y el descaro de quien no tiene nada que perder y decide divertirse en una central ante el mejor del mundo.

