La Laver Cup, impulsada y organizada por Roger Federer, fue el escenario de la retirada del genial jugador suizo hace dos años, en 2022. Federer inició una era sin precedentes en el tenis porque a él se unieron después Rafa Nadal y Novak Djokovic para formar el 'Big Three', dos palabras que resumen la época que han compartido los tres mejores tenistas de la historia, los tres campeones máximos de Grand Slam: Djokovic (24), Nadal (22) y Federer (20).
La despedida del suizo coincidió en el tiempo con la colosal irrupción de Carlos Alcaraz, que se convirtió aquel 2022 a sus 19 años en el nº 1 mundial más joven de la historia tras ganar el US Open, el primero de los cuatro 'grandes' que ya atesora el murciano, campeón también en Wimbledon (2023, 2024) y Roland Garros (2024).
Alcaraz, ahora mismo el principal heredero del 'Big Three' junto al italiano Jannik Sinner, ha tenido la oportunidad de competir en el circuito contra Nadal y Djokovic, pero nunca con Federer y es algo que el tenista español ha lamentado más de una vez porque también le habría gustado jugar contra él, uno de sus referentes.
La admiración y el respeto son mutuos entre Federer y Alcaraz, tal como ha demostrado el suizo este martes con sus palabras a su llegada a Berlín (Alemania), donde se disputará del viernes al domingo la 7ª edición de la Laver Cup, esta vez con Alcaraz como cabecilla de un equipo europeo que completan otras figuras como Alexander Zverev, Daniil Medvedev, Casper Ruud, Stefanos Tsitsipas y Grigor Dimitrov, que cubrirá la baja de Rafa Nadal.
"Apenas conozco a Carlos Alcaraz, así que estoy muy emocionado de verle jugar por primera vez”, afirma Federer en la web del torneo que enfrentará a Europa con el Resto del Mundo. “Sólo entrené una vez con él en Wimbledon cuando aún era júnior. Al día siguiente, mi entrenador me preguntó: ‘¿Quieres calentar otra vez con él?’ Y le dije: ‘No, está bien, prefiero calentar con su entrenador, que es de mi generación, Juan Carlos Ferrero’. Puedo disculparme con Carlos esta semana”, explicó Federer entre risas.
A tenor de ese comentario, está claro que Alcaraz ya dejó huella en Federer en su primer encuentro, algo que han experimentado otros tenistas al ser preguntados al respecto. Pablo Carreño, por ejemplo, quedó impresionado la primera vez que peloteó con el murciano.
"Dije: ‘No, está bien, prefiero calentar con su entrenador, que es de mi generación, Juan Carlos Ferrero’. Puedo disculparme con Carlos esta semana"
"La primera vez que conocí a Carlos fue en el O2 Arena de Londres. Yo estaba top-10 y jugaba el Masters, él tenía 14 añitos y fue a jugar un torneo sub-14 allí y, como nos lleva el mismo agente, antes de jugar mi primer partido con Dominic Thiem me dijo: 'Tengo aquí a un chavalín, pelotea con él, juega muy bien'. ¿Seguro? Vale, vale. Y en la pista central del O2 falló menos bolas que yo. Simplemente con eso me dije: '¡Ostras, este chaval, con 14 años, en un escenario como este, no sé! Yo, con 14 años, no hubiera ni podido coger la raqueta en esa pista, pero él casi ya estaba para jugar con Thiem", recordó Carreño en una entrevista con MD.
En paralelo a su carrera, Pablo ha sido un testigo directo del crecimiento y la eclosión de Carlos Alcaraz, con quien comparte agente de representación, Albert Molina, y entrenamientos en Villena: Juan Carlos Ferrero es el entrenador del murciano y Samuel López dirige al asturiano.


