"Sí se puede, sí se puede", corearon los más de diez mil aficionados que llenaron el Estadio Manolo Santana de la Caja Mágica para ver la semifinal de Madrid entre Carlos Alcaraz y Novak Djokovic. La sensación, el verdugo de Rafa Nadal, contra el número uno mundial. Otro reto para el fenómeno murciano.
Cedió el primer set pese a que estuvo dominando por 4-2. Sufrió con el saque, golpe que sí hizo fuerte al serbio, que encadenó 21 puntos seguidos con el mismo. Le dio tranquilidad para recuperar terreno y rematar en el 'tiebreak' por 7-6 (7-5) tras una hora y dos minutos.
El mejor 'Nole' de vuelta, poniendo a prueba a un más irregular Carlitos. Pero el tenista de El Palmar tiene muchos recursos a sus 19 años recién cumplidos. No perdió la cara al duelo con el veterano balcánico, 34 años y 11 meses.
Salvó dos situaciones comprometidas, dos bolas de 'break' que hubieran dado la opción doble de saque para partido a Djokovic. Siempre encontró una dejada monumental para resistir.
Y con la dejada decidió el set, levantando al público con el 'puntazo'. Dejada de revés, llega Djokovic que cruza la bola para alejarla del alcance del murciano, que exhibe su velocidad para llegar 'in extremis', resbalar para alcanzar la pelota y tirar un paralelo que le daba el segundo set, le metía de nuevo en la pelea por la final.