Este jueves se ha presentado en el Salón Social del Real Club de Tenis Barcelona 1899 'Orantes, de la barraca al podio', la biografía de Manuel Orantes escrita por el periodista y escritor Félix Sentmenat. Se trata de una biografía autorizada por el propio Orantes, a partir de una sucesión de entrevistas realizadas en el domicilio del segundo tenista español más premiado.
Orantes, a sus 73 años recién cumplidos, es uno de los deportistas españoles más destacados y, paradójicamente, menos valorados. Puede que sea por la menor repercusión mediática del tenis en los años setenta, o por la propia modestia de Orantes.
El caso es que ganó 33 títulos ATP, entre ellos el US Open de 1975 (derrotando en la final a Jimmy Connors) y el Masters de 1976. O que entre 1969 y 1977 conquistó tres veces el Trofeo Conde de Godó (1969, 1971 y 1976) y alcanzó otras cuatro finales, cayendo ante jugadores de la talla de Jan Kodes, Ilie Nastase o Bjorn Borg. Para situarnos, Rafa Nadal ha ganado 91 títulos ATP y en tercera posición, tras los 33 de Orantes, aparecen Carlos Moyà y Manolo Santana con 20.
Esta biografía trata de plasmar ese contraste entre lo mucho que aportó al tenis español y lo poco que se le reconoció. De paso, descubre una historia de superación personal asombrosa. Llegó desde Granada a Barcelona con dos años, huérfano de madre, y se instaló en una barraca autoconstruida en el Carmel, junto a sus hermanos, tíos y abuelos. Su padre les abandonó poco después y a los ocho años entró como recogepelotas en el Club Tennis de La Salut. A partir de ahí arrancó su ascenso hasta la elite del tenis mundial.
Orantes, en una visita la semana pasada a MD
La biografía cuenta con 30 testimonios, desde leyendas de su época como Borg, Connors, Guillermo Vilas, Nastase o Stan Smith, hasta compañeros de batallas como Santana, 'Lis' Arilla, Joan Gisbert o Pepe Higueras, pasando por tenistas de la siguiente generación como los tres hermanos Sánchez Vicario, Conchita Martínez, Àlex Corretja, Sergi Bruguera…Todos ellos coinciden en destacar su nivel tenístico y ensalzan, sobre todo, su vertiente humana. Su persona.
