Jubilarse con los esquís puestos. Aitor Ortiz de Mendibil, una vida dedicada a la docencia
El blog de Urzaiz
No es fácil encontrar profesores de esquí que se jubilan pisando nieve casi a diario.

- Álvaro Urzaiz
Aitor Ortiz de Mendibil empezó a esquiar en el puerto de Lunada, con 10 años, iba con la familia y se enganchó desde muy pronto a este deporte nuestro que luego fue su profesión.
Hace 35 años dejó su ciudad, Bilbao, y se estableció en Valdezcaray empezando, como se empezaba antes, de colaborador. Sobre 1997, cuando empezó a haber algo parecido al carving, y ya tenía una cierta experiencia, fue de aquellos docentes a los que les tocó cambiar, o a los que intentaron hacer cambiar, la forma de enseñar a esquiar. Porque al final, ahora que han pasado los años, se sabe que lo que estaba bien entonces está bien ahora también. Y que la base, la esencia, es la misma.

Recién terminada la pasada temporada, en el mes de mayo, tuvimos un par de charlas porque me parece que Aitor ha tenido una vida muy interesante en su relación con el mundo de la nieve. Además, siempre me ha gustado mucho su punto de vista, pues ve las cosas del esquí con una amplitud de miras difícil de encontrar en este mundillo. Por un lado Aitor tiene su formación y su experiencia. Pero, además, es una persona inquieta, con interés por saber, con un punto quizás rebelde y, desde luego, apasionado.
Aitor ha sido profesor de esquí, entrenador y formador de profesores. Además, como gran conversador que es, hemos podido ir aprendiendo de él con esas charlas sobre técnica, estilos, material, y vivencias que solo un buen profesor puede hacer tan interesantes.
Recuerdo que hace muchos años ya, Aitor iba un poco por delante de la moda que llegó después de correr descalzo, (ahora con el calzado barefoot). También lleva mucho tiempo hablando del tema de la respiración en el esquí, en el deporte en general. Y, por supuesto, respecto a la técnica de esquí, ya hace años nos hablaba de volver a juntar las piernas para esquiar de manera más natural. Nos hablaba también de la relajación de brazos y hombros y de todas aquellas cosas que te quitan corsés para poder fluir, Aitor las ve, o al menos las explica, de manera muy natural. Creo que el fluir y Aitor Ortiz de Mendibil van muy de la mano. Y hablando un poco en aquellos días, la conversación fluyó a la siguiente entrevista:

Aitor, ¿ha cambiado el tipo de esquiador que va ahora a las estaciones con respecto a los que iban hace 35 o 40 años?
Sí, ha cambiado. Por supuesto, ahora va mucha más gente a esquiar, las estaciones, venden muchos más forfaits cada año, pero antes era un público más fiel. Si iba menos a esquiar, pero los que iban acudían mucho. Y esquiaban mucho. Ahora hay un público diferente, hay gente que tiene su forfait de temporada y que esquía bastante, pero también hay mucha gente que va un par del veces al año, a hacerse la foto, al terraceo,… Pero es un poco como ha pasado en todo, la gente no ha cambiado solo en el esquí, ha cambiado en general.
En aquellos años, dábamos más clases a alumnos de nivel alto que ahora. La gente, a pesar de tener un nivel bueno de esquí, seguía tomando clases. Ahora la gente, en cuanto se maneja un poco ya no toma clases.
Esto es muy interesante, porque, por un lado, sabemos que el material ha evolucionado y facilita mucho las cosas, pero también porque el alumno no encuentra un profesor que le aporte algo atractivo. Y, claro, también está el precio de las clases de esquí.

Como formador de profesores de esquí, ¿qué diferencias ves entre los de ahora y los de antes?
Pues te digo lo mismo que antes, ha cambiado todo. Ahora se dice que el 80% de las personas que va a una estación de esquí, no vuelve. Casi el 70% de las clases que se toman ahora son de iniciación. Y hay muchísimos más profesores de esquí. Además, y esto lo encuentro importante, se ha pasado de dar a los profesores de esquí una formación federativa a dar una formación reglada. Digamos que ahora las materias son mucho más amplias, pero antes se hacía mucha más formación sobre los esquís. Por otro lado está el tema de que muchos profesores lo dejan enseguida, dos o tres años de profesor es la media que aguantan hoy día. Entonces, podríamos decir que hay muchos más profesores, pero no muchos más profesionales. Lógicamente, con tanto volumen, por supuesto hay gente muy válida.
El telemark, Aitor, te veo a partir de ahora solo en telemark.
Bueno, sí, el telemark. A ver, me gusta mucho el alpino, y me gusta mucho la trave, el esquí de montaña, incluso estoy titulado también en snowboard, pero el telemark me atrae más. Es más difícil, es muy atractivo, A los que nos gusta la técnica, los desafíos, en el telemark encontramos un reto y, encima, te beneficia mucho para el esquí alpino. Me encanta, lo último que he hecho han sido dos cursos de telemark para profesores, uno en Baqueira y otro en Sierra Nevada. Talón libre mente limpia. Hago una mañana de telemark y la mente se me limpia.

Después de todo este tiempo de profesión, ¿qué es lo más duro?
Las temporadas fuera de casa, sin duda es lo menos agradable. Y luego, cuando ya llevas tanto tiempo se hace duro estar en la montaña todos los días, haga el día que haga. Con lluvia, con viento, caiga lo que caiga, a las 8’30 de la mañana preparado en pistas. Y hasta las tres. No te queda otra. Eso al principio esta bien, cuando llevas cinco años también, incluso cuando llevas diez, pero cuando llevas 35 años ya no está tan bien.
Pero vamos, estar fuera de casa, para mí, es lo peor. También ahora el mogollón que hay muchas veces en las estaciones. Hay días de muchísima gente. Filas en las carreteras, colas para comer, gente por todos sitios, colas en las sillas,…
Después de una vida entera dando clases, ¿con qué te quedas?
Ufff, muy difícil. Pues no sé, la satisfacción de haber cumplido con ser profesor de esquí, entrenador y también formador. He estado en las tres partes y he intentado hacerlo lo mejor posible y creo que lo he conseguido. Y luego hay momentos que se te quedan en la cabeza, como esquiar y foquear con luna llena, esquiar en nieves profundas. He tenido mucha suerte, he conocido el esquí de una manera, el aficionado que llegaba a la estación de una manera, las escuelas de esquí de antes, y ahora todo es muy diferente. Hasta las estaciones eran diferentes y hasta nevaba más entonces. Creo que he tenido suerte.

Realmente el propósito de esta entrevista era, de alguna manera, agradecer a Aitor todo este tiempo de docencia. Con él, el mundo del esquí ha sido un poco mejor. A lo largo de los años he conocido a bastantes personas que han interactuado, de una manera u otra, con Aitor. Y no ha habido ninguno al que no se le ilumine la cara cuando hablas de él. Una sonrisa es lo primero que provoca su nombre, pero luego una mezcla de admiración y agradecimiento. A continuación os dejo los comentarios de algunas personas que han pasado parte de estos años de docencia y de vida con Aitor, todos ellos, viven la nieve de una manera especial.

Dicen de él...
Ernesto Rodríguez Pérez. Nes
Nes es TDS, maestro de Educación Física y entrenador Trenner III por la Federación Noruega de Esquí, entre otras muchas cosas dentro del mundo del esquí.
"Aitor siempre ha sido un buen compañero, tanto como profesional que como persona. Un tío muy "legal" que ha sabido transmitir el flow del esquí con el rigor que merece.
Ojalá se retire de las obligaciones para acercarse más a sus devociones."
Jairo Ubierna
Ingeniero, alumno y compañero de Aitor en Valdezcaray.
“Aitor no esquía, Aitor baila sobre los esquís.
Fluidez, ritmo, plasticidad en alpino y no te digo ya en telemark. Una fuente inagotable de conocimientos que transmite con pasión... y con retranca. Una vida dedicada al esquí que se ha ganado el descanso, seguro que aún se puede seguir disfrutando de su saber, aunque sea en pequeñas dosis.
Un placer haber compartido momentos en la nieve con él.”
Carlos Guerrero Castillo. Carolo
Instructor en el programa de Técnicos Deportivos de Esquí Alpino de SAFE Formación, Carolo es, sobre todo conocido por sus libros de esquí, del que destaca "Esquiar con los pies". Su formación y docencia en Austria, USA y América del Sur ha marcado su carrera y la de muchos de sus alumnos. Además Carlos es licenciado en filología.
"Creo haber dicho ya todo esto en otros sitios, pero Aitor es uno de los mejores formadores que he conocido, si no el mejor (ya sabéis que es difícil establecer categorías absolutas en nada, por mucho que al periodismo moderno nos haya acostumbrado a eso, jaja).
Tal vez sea una visión mía, sesgada, debido a, precisamente, que siempre he coincidido casi al cien por cien en su manea de ver las cosas... con el tiempo he tenido la suerte de trabajar con él (más de diez años, ahí es nada) y ese periodo largo y denso no ha hecho sino acercarme más a esta opinión que hoy comparto de nuevo: el mundo de la nieve ganó con él un excelente y versátil esquiador, un carácter sereno, un ojo agudo en la pista y fuera de ella, un estudiante permanente y, como suma de todo ello, un fabuloso docente."
Licenciado en periodismo y especializado en comunicación, Pablo es, además TDS en esquí alpino y director de SAFE formación.
"Cuando Aitor llegó a SAFE, no tardó en convertirse en parte de su alma. Fue como un faro inesperado en el camino. Desde el primer momento, fue mucho más que un compañero; fue, y sigue siendo, un amigo de verdad, de esos que se quedan en el alma.
Tiene la extraña virtud de iluminar lo que le rodea, de contagiar calma y alegría, pero, sobre todo, de enriquecer a quienes acompaña. Es fuente de conocimiento, una verdadera institución en el esquí alpino, en el telemark y en la vida, y, sobre todo, generoso con lo que sabe y paciente al transmitirlo.
Aitor es de esos regalos que la vida pone en tu camino sin avisar; alguien que te recuerda que hay amistades que no caducan, que no se desgastan y que, sobre todo, dejan huellas no solo en la nieve, sino también en el corazón.
De todo esto, Aitor… no se jubila."
Pues querido Aitor, disfruta de tu jubilación, que sepas que seguiremos siendo muchos los que continuaremos pidiendo tu consejo, los que siempre querremos escuchar esa visión abierta, un poco hippie, funcional sobre todo y alegre del esquí, aunque sea del esquí serio. Descansa. Y, sobre todo, sigue fluyendo.
Gracias por la aportación fotográfica a Dani Cruz (Valdezcaray, a SAFE y al propio Aitor. Y por los comentarios y aportaciones a Nes, Jairo, Carolo y Pablo.