Barcelona renovará el Velòdrom d'Horta y estudia instalar una cubierta retráctil
CICLISMO
Los grupos municipales aprueban una propuesta de BComú para realizar una mejora estructural del equipamiento aprovechando el impulso ciclista del Tour en la ciudad

- Redacción
Barcelona
Con varios monumentos teñidos de amarillo a la espera de la llegada del Tour de Francia, Barcelona pretende aprovechar el impulso de la gran prueba del ciclismo mundial para dar otra pedalada importante en el fomento de la bicicleta como elemento esencial de la cultura deportiva y social de la ciudad. Los grupos municipales acaban de aprobar por unanimidad, con la sola abstención de Vox, una propuesta de BComú para renovar y modernizar las instalaciones del Velòdrom d'Horta Miquel Poblet, el equipamiento ciclista más icónico de la ciudad.
Inaugurado en 1984 con la disputa de los campeonatos del mundo de ciclismo en pista, esta instalación incluida dentro del inventario del patrimonio arquitectónico de Catalunya diseñada por Esteve Bonell y Francesc Rius acogió en 1992 las pruebas de ciclismo en pista de los Juegos Olímpicos de Barcelona. En la actualidad, es un equipamiento multidisciplinar que ejerce de sede de la Federació Catalana de Ciclisme.
El grupo municipal de BComú llevaba tiempo denunciando el abandonamiento de las instalaciones, y la propuesta aprobada en la Comisión de Derechos Sociales, Cultura y Deporte incluye el estudio para construir una cubierta retráctil en el equipamiento. El gobierno municipal, a través del regidor de deporte David Escudé, se ha comprometido ahora a presentar un plan de acción, con calendario y presupuesto, para aplicar un lavado de cara al icónico velódromo, si bien ha defendido que su conservación ha sido correcta estos últimos años bajo su mandato.
"El Tour es el gran aparador de la bicicleta, un medio de transporte que está creciendo de manera imparable en Barcelona y que es un elemento de deporte y salud que forma parte de nuestro imaginario desde hace décadas", defendía Jordi Rabassa, regidor de BComú, en la presentación de la iniciativa. "Si nos gastamos siete millones de euros para que venga el Tour, podemos gastar un millón en convertir este equipamiento en una gran instalación deportiva de la ciudad", añadía.
La propuesta aprobada por los grupos incluye el mantenimiento de las gradas, con capacidad para casi 4.000 espectadores, la eliminación de la carpa de servicios actual por una solución estructural más permanente, la reforma de las pistas de baloncesto y campos de fútbol situados en el centro del anillo, la instalación de placas solares y la reurbanización del entorno al velódromo.
"Creemos que el gran evento, por si solo, no tiene ningún valor. Cuando apostamos, apostamos por dejar un legado material tangible, como esta mejora", apuntaba Escudé, que pretende presentar el plan antes del Grand Départ del Tour el próximo 4 de julio. El velódromo, con 250 metros de cuerda, fue construido en su día con madera de origen africano y cuenta con más de 50 bicicletas de piñón fijo para la práctica de ciclismo en pista. La instalaciones están abiertas a toda la ciudadanía.
Los otros grupos municipales han celebrado una propuesta que ha de servir, según Junts, para impulsar el ciclismo de base en el territorio y también subraya, según ERC, la importancia de ayudar a las entidades que generan un impacto deportivo real en la ciudad más allá de la organización de grandes eventos como la salida del Tour de Francia. El PP, que también ha apoyado la propuesta, destacó en su intervención los años de carencia y soluciones provisionales eternizadas que arrastra la instalación.

