¿Por qué la Cape Epic es considerada el Tour de Francia del MTB?
MTB
Dureza, velocidad, aventura. La Cape Epic va más allá de una simple competición de mountain bike. Es un objetivo prioritario para los bikers profesionales y una experiencia de vida para ciclistas aficionados. Sobre estas razones ha construido su prestigio el ‘Tour de Francia de la bici de montaña’.

- Javier Ruiz
Redactor / Solo Bici
La 22ª edición de la Absa Cape Epic arranca este domingo 15 de marzo en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, acogiendo de nuevo a los mejores ciclistas de montaña del planeta. Una cita ineludible tanto para especialistas de las carreras de larga distancia y por etapas, como de corredores de la Copa del Mundo XC e incluso ciclistas de otras modalidades y equipos amateur.
Para muchos de ellos, y exciclistas que han participado en ella y ganado la general, coinciden en lo especial de esta prueba por etapas de una semana de duración. Pero, ¿qué es exactamente lo que hace única esta carrera y por qué es más conocida como el Tour de Francia del MTB?
Por qué la Cape Epic es el Tour de Francia del MTB: la carrera por etapas más dura del mundo
1. POR SU RECORRIDO

Una carrera de MTB basa mucho su éxito en el entorno natural en el que se desarrolla, así como en el diseño de su recorrido. Pistas rápidas, senderos de montaña, rocas, pasos estrechos, barro, polvo, cruces de ríos y arroyos. Todo eso lo tiene la Cape Epic, al igual que el Tour históricamente ha sido la carrera más completa y dura del calendario.
Además, con el paso de los años y de las ediciones, la dureza y variedad de senderos por los que pasa la Cape Epic ha ido aumentado. Las cifras de la edición 2026 que arranca este fin de semana así lo atestigua: 8 días de carrera, 692 km y 15.900 metros de desnivel positivo a superar, con etapas que en algunos casos superan los 140 km. Ninguna carrera de MTB del calendario arroja estas cifras.
2. POR SU NIVEL DE PARTICIPACIÓN

Plantear un reto de esta magnitud a ciclistas profesionales es siempre un punto de atracción. No tanto por los premios o los trofeos. Sino por el prestigio, por medirse en un terreno exigente con tus más estrechos rivales.
Desde su creación en 2004, la Cape Epic ha ido atrayendo, como hace el Tour de Francia, a las principales figuras de la bici de montaña: Pero no sólo de especialistas, también de otras modalidades como la carretera o el gravel.
Nino Schurter, Jaroslav Jukhavy, Christoph Sauser, Bart Brentjens (el primero en calificar a la Cape como el Tour de Francia del MTB), Annika Langvad, Burry Stander, Kal Platt… grandes nombres que han construido su gran leyenda como bikers en parte gracias a la Cape Epic.
3. POR SU ORIGINAL FORMATO DE CARRERA

Muchas pruebas MTB de larga distancia del calendario han acabado copiando el formato de competición por parejas de la Cape Epic. La prueba sudafricana, al igual que la ronda gala cada mes de julio, es un reto individual que se corre por equipos, en este caso de sólo dos componentes.
No sólo hay que ser fuerte física y técnicamente para triunfar en la Cape. También hay que saber rodar en equipo, ayudar al compañero en momentos de crisis o avería, dar relevos para optimizar energías, etc. Es una dificultad añadida. Pero también un mayor valor en caso de conseguir la victoria.
4. POR SU COMPONENTE DE AVENTURA Y AUTOSUFICIENCIA

Aquí hay más diferencias con respecto a lo que puede plantear el Tour de Francia. Pero la carrera francesa en sus ediciones clásicas fue también una prueba en la que los ciclistas se tenían que buscar más la vida, los equipos no poseían la logística y capacidad de asistencia actual y eso suponía carreras más aventureras e impredecibles.
La Cape Epic sigue guardando esa esencia de reto en bici más allá de los tiempos y resultados. Los ciclistas, especialmente los participantes amateur, duermen entre etapa y etapa en campamentos al aire libre con tiendas de campaña y los útiles justos a nivel de aseo, comida, bebida o descanso. Y en carrera tienen que reparar sus averías por su cuenta y con sus repuestos si no quieren perder mucho tiempo (aunque existan puntos de asistencia mecánica profesional repartidos por el recorrido de cada etapa).
5. POR SU IMPACTO MEDIÁTICO

En este aspecto también hay similitudes con el Tour de Francia (en su justa medida).
Para un deporte minoritario como el mountain bike las cifras de seguimiento de la Cape son realmente sobresalientes: 140.000 espectadores de media a nivel mundial en las retransmisiones en directo (y gratis) de cada etapa a través de su canal de youtube, con un acumulado de 1,5 millones de visualizaciones, sumados al medio millón de seguidores que la prueba acumula en sus redes sociales oficiales y el tratamiento diario de crónicas y reportajes de la mayoría de cabeceras deportivas y especializados de ciclismo en todo el mundo, con 80 medios acreditados para el evento según datos de la última edición.

Hay otros muchos factores (organizativo, social) que han ido construyendo año a año el prestigio de esta carrera que cada año acoge a 1.500 ciclistas entre profesionales y aficionados de 63 nacionalidades diferentes.
Pero sobre todo el compendio de recorrido, participación, aventura e impacto mediático hace que la Cape Epic siga siendo, la carrera de mountain bike más especial del calendario y referente total de la modalidad de la larga distancia y las pruebas por etapas en este deporte.
