"Si yo fuera Lamine, me lo pensaría dos veces antes de volver a jugar con España"
SELECCIÓN ESPAÑOLA
Mohamed Sissoko, ex del Valencia y el Liverpool, condenó los cánticos racistas e islamófobos en el RCDE Stadium e incluso le recomendó al crack del Barça meditar si volver a vestir la camiseta de La Roja
El superordenador lo tiene claro: hace sus cálculos y este será el país campeón del Mundial 2026


- Xavi Solé
Periodista
Las reacciones de condena a los cánticos racistas e islamófobos de un numeroso sector de la afición en el España-Egipto el pasado martes en el RCDE Stadium, con gritos de "musulmán el que no bote" incluidos, no cesan. Mohamed Sissoko, exjugador del PSG, el Liverpool o el Valencia entre otros equipos y ya retirado, también se pronunció y en declaraciones al diario AS, lamentó duramente lo sucedido: "Es perjudicial para el mundo y, obviamente, para la imagen de España. Es inaceptable. Viví en España y la gente no es así. Estas imágenes no representan a España. O mejor dicho, simplemente no representan la España que yo conocí, porque, por desgracia, esta gente existe".
Tras las palabras de Lamine Yamal, que recordó que "yo soy musulmán" y calificó lo que pasó como "intolerable" en un duro mensaje en redes sociales, Sissoko también opinó de lo que haría él en su caso: "Eligió jugar para España; podría haber elegido Marruecos. Pero eligió España, y ahora España tiene en sus filas a uno de los mejores jugadores del mundo. Y aun así, tuvo que soportar lo que vivió en ese partido. No es justo ni lógico. Si yo fuera Lamine, me lo pensaría dos veces antes de volver a jugar con España, para ser sincero".
Sissoko también le dedicó unas palabras de ánimo al crack del Barça: "Me entristece profundamente que un jugador como Lamine haya tenido que pasar por esto. La imagen que ha proyectado España no es la que yo conozco. Es una vergüenza. Lamine no merecía lo que le pasó". Además, el exfutbolista francés dejó claro que "el partido debería haberse detenido" y lamentó los hechos: "Esto tiene que parar, porque estamos en 2026 y ya no podemos tolerar este tipo de comportamiento. Cuando estuve en España en 2004, no vi nada parecido".

