De la Fuente defiende a la RFEF ante Argentina por la Finalissima
SELECCIÓN ESPAÑOLA
“Dos no juegan si uno no quiere y nosotros queríamos jugar. Siempre lo he dicho”, resumió


- Ferran Martínez
Jefe de sección | Barça - Barcelona
La Finalissima que debía enfrentar a España y Argentina sigue generando ruido, incluso sin haberse disputado. Luis de la Fuente no esquivó el tema y dejó claro que, más allá de lo que digan en Argentina, la voluntad en la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) era total.
“Todos sabéis que mi disposición era jugar la Finalissima. Siempre lo he dicho. Jugar contra Argentina, ganar un título… Tanto yo como la RFEF estábamos alineados para jugar este partido”, aseguró el seleccionador, que quiso además agradecer el esfuerzo de la federación por sacar adelante el encuentro.
Sin embargo, el partido nunca se concretó. Y De la Fuente fue directo al explicar por qué: “Dos no juegan si uno no quiere y nosotros queríamos jugar. Siempre lo he dicho”. Una frase que resume el sentir del técnico, dejando entrever que el bloqueo no estuvo en el lado español.
Más allá del cruce de versiones, el seleccionador puso el foco en lo deportivo. Consideraba la Finalissima una oportunidad estratégica, no solo por el título, sino por el contexto competitivo: “Era un partido peculiar. Queríamos ganarlo con los jugadores que podrían darnos la opción de pelear un Mundial. Llevamos desde noviembre sin estar juntos. Para nosotros era importante recuperar esta ventana”.
Cuestionado sobre si la lista habría sido la misma en caso de disputarse ese duelo ante la albiceleste, el técnico evitó especular: “Sé lo que hemos hecho. No sé qué hubiera pasado. En cualquier caso, si están aquí es porque son muy buenos”. Y dejó claro que el foco ya está en lo inmediato: “El lunes ya estamos jugando el Mundial”.
De la Fuente también desveló que la planificación del partido estaba avanzada, fuera cual fuera el escenario final: “Todo estaba previsto para jugar en Doha. Hemos cambiado un poco la planificación, pero no mucho. Pero nosotros queríamos jugar en Doha, en Buenos Aires…”.
La Finalissima no se jugará, pero el mensaje del seleccionador es nítido: España quería estar, competir y medir su nivel ante la campeona del mundo.

