Los 23 jugadores de la selección española se han despertado esta sábado con una primera sorpresa en Málaga. La FIFA les había organizado un control antidopaje 'fuera de competición', previsto dentro de las acciones previas al Mundial de Qatar.
La presencia de los representantes de la FIFA, los conocidos coloquialmente como 'vampiros', ha hecho que el entrenamiento, previsto para las 10.30 horas, comenzara con media hora de retraso. Finalmente, los jugadores de la selección española han saltado al césped de La Rosaleda a las 11.00 horas, donde han realizado el último entrenamiento antes de recibir a la República Checa.
Una sesión que se ha reducido a causa del calor y el sol que caía sobre el estadio malaguista. Posteriormente, Luis Enrique y Jordi Alba atendieron a los medios de comunicación.
