Fiesta total y casi lleno en Cornellà
CONTRACRÓNICA
35.444 aficionados se entregaron a la selección en su regreso a tierras catalanas
El estadio coreó el nombre de Luis Enrique, Pedri, Gavi, Iniesta y recordó, como es tradición, a Dani Jarque


- Ferran Martínez
Jefe de sección | Barça - Barcelona
"Salí de casa con la sonrisa puesta, hoy me he levantado contento de verdad", sonaba durante el calentamiento en Cornellà-El Prat. La afición de la selección española en Catalunya tenía ganas de ver a su equipo en directo y durante las horas previas del encuentro los aledaños del RCDE Stadium estaban abarrotados de seguidores equipados con banderas, camisetas y bufandas viviendo el partido.
No brillaba el sol de la mañana, como dice la canción de 'Tequila', pero sí una brisa fresca ayudaba a despertar. Incluso llovió en varios momentos de la previa y durante el partido las nubes amenazaron hasta el final. Pero nada podía estropear la jornada de aquellos que habían esperado 18 años para volver a ver la Roja. "Hoy es mi día y nadie me lo va arruinar".

Fiesta, mucha fiesta, durante las horas antes del encuentro. Tarimas con 'DJs' y música de todo tipo, cerveza, quizás algún tequila, como el grupo que se escuchaba por megafonía a todo trapo. Actividades para todos los públicos y fotos con los trofeos de la selección: las dos Eurocopas y la Copa de Mundo agurdaban en el Centro Comercial contiguo al estadio. Y largas colas para aprovechar la ocasión por si había que esperar otros 18 años más.
Una fiesta que se trasladó al campo, prácticamente lleno y con la gente animando a los suyos desde el calentamiento, entregados. Desde las alineaciones, desgarrándose la voz con cada uno de los jugadores del combinado de Luis Enrique, uno de los más ovacionados como los culés Pedri o Gavi. Incluso se acordaron en varias ocasiones durante el encuentro de Andrés Iniesta, siempre respetado y querido en Cornellà, que en el minuto 21 recordó a Dani Jarque con el tradicional aplauso. También se llevó ovación Keidi Bare, jugador albano del Espanyol, titular ayer en la selección visitante.

Hacía demasiado tiempo que los esperaban. El RCDE Stadium, aunque también se veían algunas banderas del Espanyol, se tiñó con los colores rojo y amarillo. Un total de 35.444 espectadores, cerca del récord de asistencia en Cornellà-El Prat (39.170, en un Espanyol-Madrid en 2009).
“La ciudad parece mi amiga”, seguía la canción. Más aún cuando sonó el himno y se deplegó una gran bandera en el fondo sud donde se leía "Barcelona con la selección". La Roja se sintió en casa y tenía ganas de corresponder a los suyos.
“Sé que es lo que quieren y se lo voy a dar”. Así que los de Luis Enrique, que en ningún momento se tomaron el partido como un amistoso, se sumaron la fiesta. "¡Te digo, salta, salta conmigo!". Eso sí, buen fútbol aunque pocos goles. Pero tras el tanto de Dani Olmo, volvieron a casa con la sonrisa puesta.
