La Transéquia 2026 agota sus 4.000 dorsales: el camino medieval de Cataluña de 26 km que cada vez recorren más runners
CARRERAS
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- Alba Cabrera
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Cada año miles de personas recorren uno de los itinerarios más singulares de Cataluña: el Transéquia, una marcha popular para recorrer caminando, corriendo o en bicicleta que sigue el histórico Camí de la Séquia, un trazado casi plano que conecta naturaleza, historia y deporte. Para los amantes del running, este recorrido se ha convertido en uno de esas experiencias que merece la pena descubrir al menos una vez.
Cada año este camino se llena de vida gracias a la carrera Transéquia, una marcha deportiva no competitiva que reúne a miles de participantes. Este 2025, se celebra este domingo 15 de marzo y ha logrado agotar sus 4.000 dorsales disponibles para su 42ª edición.
Aunque durante años fue más conocido entre senderistas, el Camí de la Séquia está empezando a aparecer cada vez más en las rutas de entrenamiento de runners que buscan recorridos largos, tranquilos y con encanto histórico. Y su carrera es nu circuito largo, continuo y muy corrible, ideal para tiradas largas o para disfrutar de un entrenamiento diferente en plena naturaleza.
Así, en los últimos años, para muchos corredores locales, la Transéquia se ha convertido en una tradición anual, una forma más pausada de disfrutar del running: sin la presión del cronómetro y compartiendo kilómetros con otros amantes del deporte al aire libre.
La historia del Camí de la Séquia
El Camí de la Séquia sigue el trazado de la Séquia de Manresa, un canal construido en el siglo XIV para llevar agua desde Balsareny hasta Manresa, pasando por Santpedor, Sant Fruitós del Bages y Sallent, en la comarca del Bages. Este canal histórico ha dado lugar a un sendero de aproximadamente 26 kilómetros, muy conocido entre senderistas, ciclistas y corredores por una característica poco habitual: su desnivel es mínimo.
Durante el trayecto también se pueden encontrar elementos patrimoniales que recuerdan la importancia de esta infraestructura hidráulica medieval, considerada una de las obras de ingeniería más destacadas de la Cataluña del siglo XIV. Además, el camino está perfectamente señalizado y acondicionado, lo que lo convierte en una ruta accesible para todo tipo de deportistas.