Elisabeth Larena: "Estamos diseñados para caminar y correr; simplemente es aumentar la velocidad"

ENTREVISTA

La actriz sale a correr siempre que puede, practica deporte con constancia y cuida su cuerpo como parte de un estilo de vida equilibrado y consciente del bienestar integral

La actriz Elisabeth Larena
La actriz Elisabeth LarenaKAILASH
Elisabeth Larena: "Estamos diseñados para caminar y correr; simplemente es aumentar la velocidad"

Elisabeth Larena combina fuerza y serenidad con la naturalidad que transmite en cada plano. Nacida en Bilbao y formada entre España y EE. UU., su forma de dar vida a los personajes que interpreta no pasa inadvertida, por más sutil que pueda ser su presencia.

Sale a correr siempre que puede, practica deporte con constancia y cuida su cuerpo como parte de un estilo de vida equilibrado y consciente del bienestar integral. Cree en moverse para sentirse clara, no para exigirse, y esa mirada equilibrada ilumina su día a día.

La conocimos en Dos de Mayo - Libertad de una nación, la vimos dar vida a Luchi en Cuéntame cómo pasó, a Idoia en Intimidad, y son muchas las personas que le han cogido cariño, especialmente, como Andy, la joven artista de buen corazón que trabaja como camarera en La que se avecina, seguramente la comedia más vista y querida de la televisión española. Si en el deporte siempre buscamos avanzar, ella lo ha hecho también en lo profesional, escribiendo y estrenando recientemente como autora y directora su primera obra teatral, Yo solo quiero irme a Francia, en la que ha asumido la dirección de actrices maravillosas como María Galiana.

Elisabeth, ¿cómo estás? ¿Qué te da el deporte en general?

Busco sentirme bien, sobre todo mentalmente.

¿Qué significa para ti mantener una actividad física regular, aunque no sea una práctica formal ni competitiva?

Fíjate, aunque ahora voy bastante, cuando empecé a crear una rutina más seria, muchas veces me daba pereza ir al gimnasio. Un día salí a correr, me lesioné y me di cuenta de que para poder hacerlo necesitas entrenar. A partir de ahí comencé a hacer ejercicios de fuerza y, a día de hoy, sigo con ellos para no tener problemas en el piramidal o el glúteo. Me llama mucho la atención que, incluso cuando llegas cansada, sales mejor. Eso, sobre todo mental y emocionalmente, me resulta muy curioso porque te hace consciente de que cuerpo y mente están conectados; es ciencia: es increíble. Después de entrenar, si tienes preocupaciones, dudas o la cabeza llena, todo se ve con una claridad alucinante y tu estado de ánimo hace que el día entero mejore: más relajación, menos ansiedad y una sensación brutal.

¿Alguna vez has salido a correr simplemente por impulso, sin que estuviera previsto?

Sí, pero me ha pasado sobre todo viajando, por querer vivir el momento. Por ejemplo, en Lanzarote, fue de las primeras veces: vi un sitio que me encantó al lado del mar, en Costa Teguise, así que fui rápido a casa, me puse las deportivas, empecé a caminar y, de repente, a correr. Fue la vez que mejor he corrido, y creo que fue precisamente porque no había que tomar decisiones: salió todo por impulso.

De entre todos los deportes, ¿Qué te atrae de correr?

Creo que me atrae mucho la sensación de libertad y también que estamos bastante diseñados para hacerlo. Me refiero a que estamos hechos para caminar y correr; es simplemente aumentar la velocidad. Es verdad que hay técnica para no lesionarte, pero me parece un deporte bastante asequible y que da resultados. Sobre todo me gusta la sensación de libertad, porque no necesitas equipamiento ni compañero; no es como el tenis, que requiere a otra persona con quien jugar, una raqueta o un lugar específico. Correr lo puedes hacer casi en cualquier lugar. Hombre, igual en Gran Vía, en Madrid, es más difícil por los semáforos y la gente, pero lo veo todos los días: hay gente con una moral increíble que se pone a correr frente al H&M y piensas: “Toma ya, qué curioso”. También me encanta nadar.

Elisabeth Larena sale a correr para mantener la forma en su trayectoria como actriz
Elisabeth Larena también nada para mantenerse en formaKAILASH

¿En qué momento notas que el cuerpo deja de protestar y empieza a organizarse solo, como si encontrara su propio ritmo interno?

A mí me pasa que los primeros cinco minutos siempre me cuestan mucho. Luego, de repente, cuando dejas de resistirte y aceptas el movimiento, todo empieza a fluir. Me pongo límites y un objetivo, no corro improvisadamente ni miro el cronómetro, y son los últimos diez minutos cuando mejor me siento. No sé exactamente por qué, porque no miro el reloj, pero creo que cuanto más te acostumbras al movimiento, más fácil te resulta, y muchas veces pienso: “Voy a seguir, porque estoy muy bien”. Al principio siempre me cuesta, y a los cinco minutos digo: “Mierda”. A nivel técnico, lo que más cuido es no lesionarme: intento ser muy consciente de la pisada. Es verdad que el gimnasio me ha facilitado mucho el hecho de correr más tranquila, porque al trabajar ciertos músculos concretos, que son los que más impacto reciben al correr, estás más protegida.

Elisabeth, ¿Cuál es tu momento perfecto para entrenar?

Lo ideal para mí es por la mañana, porque me deja muy bien anímicamente y afronto el resto del día de una manera mucho más relajada. Aun así, tengo más energía por las tardes, así que si puedo escaparme a correr entonces, rindo mejor.

El running, ¿contribuye a tu estado de ánimo o a tu creatividad?

Sí, de hecho, con respecto a la obra, cuando estaba en una crisis creativa, reescribiendo y tal, me ayudó muchísimo. Creo que las personas que tienen facilidad para meditar o llevan años practicando una técnica saben llegar ahí de manera natural, pero en la sociedad que vivimos hoy, al menos en mi día a día, necesito encontrar momentos sin distracciones, sin tener siempre algo que hacer, como el teléfono. Si no tienes esa herramienta de la meditación desarrollada, el deporte la suple bastante, porque además de llevarte a lugares muy creativos, te ayuda a desconectar de la necesidad constante de producir o consumir, aunque sea basura. Para mí, el deporte siempre ha sido más mental: correr, nadar o ir al gimnasio lo veo como algo para mí misma. No compito, no me pongo marcas ni objetivos físicos como adelgazar; lo que más valoro y noto de manera inmediata es el beneficio para la psique. Salir del gimnasio me hace sentir muchísimo mejor mental y emocionalmente que cuando entro.

Tengo más energía por las tardes, así que si puedo escaparme a correr entonces, rindo mejor

Elisabeth Larena sale a correr para mantener la forma en su trayectoria como actriz
Elisabeth Larena

Actriz

¿Qué zapatillas utilizas para salir a correr?

Ahora mismo tengo unas que me regaló mi marido; son unas Adidas de running.

¿Quién es más constante a la hora de salir a correr: tú o Andy, tu personaje en La que se avecina?

Yo seguro. Segurísimo, segurísimo. Creo que Andy no; Andy bastante tiene con lidiar; imagínate trabajar tantas horas y manejar todo esto.

¿En qué momento de los rodajes en Contubernio, 49, desearías salir corriendo? ¿Y Andy?

A mí me encanta rodar, me lo paso genial y me río muchísimo. De hecho, el otro día le dije a un compañero de la película que creo que parte del éxito de La que se avecina es la buena dinámica de grupo que tenemos, y no solo entre los actores: cámaras, sonido, directores, todos los departamentos técnicos aportan muchísimo. Nos lo pasamos bien juntos y se ríen mucho con nosotros. En cine o televisión el actor no recibe feedback inmediato, no ves el resultado hasta que vas a una sala o estás en casa escuchando, así que es curioso. Nos llevamos muy, muy bien y, de todos los proyectos en los que he trabajado, no he visto nada igual en cuanto al equipo humano. Creo que el público percibe eso: más allá de que esté muy bien escrita y sea divertida, se nota que los actores y todo el equipo se lo pasan bien. Andy se iría corriendo seguro, sobre todo cuando entra Amador.

Elisabeth Larena en el gimnasio
Elisabeth Larena en el gimnasioPropias

¿Cuál es tu escenario perfecto para hacer running?

Cerca del mar. Además, el otro día un amigo me dijo que correr cerca del mar es mejor, y lo hago siempre con él. Él es runner, invierte mucho tiempo, tiene marcas, ha hecho un montón de cosas y me ha ayudado muchísimo, sobre todo al principio, enseñándome cómo posicionarme, cómo correr, cómo no lesionarme, la pisada, la postura y el impulso. Fue un gran maestro y es mi mejor amigo, Alfonso. Me dijo que cerca del mar hay más oxígeno y que lo iba a notar, y la verdad es que es cierto: me resulta muchísimo más fácil correr en lugares próximos al mar, aunque creo que no es algo mío, sino fisiológico.

¿Cuál es la ruta que sigues habitualmente?

Mi recorrido favorito es de Torremolinos a Málaga. Soy feliz cuando lo hago.

¿Hay alguna palabra o imagen que repitas mentalmente cuando el cansancio aparece a mitad de ruta?

Es muy sencilla y no tiene nada de extraordinario: “Venga, Lisi”.

¿Alguna vez has salido a correr con un problema y, al volver, lo habías solucionado?

Sí, porque yo entreno por un beneficio físico a largo plazo y también inmediato, a nivel mental y emocional. Entonces, sí, me sirve mucho para eso.

¿Te fijas en tu postura al correr del mismo modo que eres consciente de tu cuerpo cuando estás en escena o ante una cámara?

Quizá te diría que corriendo más porque puedo estar centrada en mí misma. Delante de una cámara hay mucha gente, estás trabajando y la exigencia es completamente diferente. Siento mucho más esto cuando hago ejercicio, también en el gimnasio, porque me vuelvo más consciente de mi cuerpo al usarlo. De repente, el cuerpo se vuelve protagonista.

Elisabeth Larena sale a correr para mantener la forma en su trayectoria como actriz
Elisabeth Larena sale a correr, va al gimnasio y también nadaKAILASH

Correr implica repetir un gesto muchas veces. ¿Qué te da esa repetición física en comparación con la repetición emocional que a veces exige tu trabajo como actriz?

Bueno, en ese sentido sí hay algo parecido: la sensación de constancia y de disfrutar del proceso más que del resultado. El resultado es bastante incontrolable porque depende de mi trabajo, de cómo te dirijan en cada proyecto, del personaje que estés interpretando y de lo que te dejen hacer; si no tienes frases y estás más en escucha, hay limitaciones. Lo importante es disfrutar de lo que está pasando. Para mí, lo más maravilloso que puede pasarte como actor, sea en teatro, cine o televisión, es olvidarte de tus frases y de los objetivos del personaje y centrarte en escuchar lo que sucede. Cuando hago ejercicio me pasa lo mismo: tengo una escucha muy alta.

¿Qué has aprendido del error en el running —un mal día, un exceso, una molestia— que luego aplicas a cómo cuidas tu cuerpo?

Tengo la sensación de que depende de la personalidad de cada uno. A mí me ayuda muchísimo no creerme siempre lo que pienso, porque a veces mis pensamientos no son exactamente lo que necesito para conseguir un resultado. A veces me siento bastante limitada, pero cuando no escucho eso y sigo adelante, me doy cuenta de hasta qué punto nos autolimitamos, tanto en el running como en otras áreas. Quizá eso es lo que más he aprendido: que no te creas todo lo que piensas. Tu cuerpo sabe más, porque la pereza se disimula de muchas formas. Si no la escuchas y decides seguir, te das cuenta de que no era una limitación real, sino una creencia limitante, y eso marca la diferencia.

A mí me ayuda muchísimo no creerme siempre lo que pienso, porque a veces mis pensamientos no son exactamente lo que necesito para conseguir un resultado

Elisabeth Larena sale a correr para mantener la forma en su trayectoria como actriz
Elisabeth Larena

Actriz

¿Cómo preparas tu cuerpo antes de una función y antes de una larga sesión de running? ¿Se parece?

Sí, tengo menos tiempo antes de una función, pero sí, es parecido. Básicamente hago estiramientos. Me aconsejaron esperar unos 20 minutos después de una sesión de ejercicio antes de estirar, y es verdad, me siento mucho mejor así. Entonces, cuando corro, primero camino un rato, después me ducho y luego estiro.

¿Qué día saliste a correr y viste algo que no olvidarás?

Vi algo que no olvidaré. No terminé el entreno, pero fue increíble. Estaba en Chipre corriendo al lado del mar; la verdad es que el mar me inspira para correr, y vi una camada de gatos. Me encantó. Lo recordaré porque fue inesperado: recogerlos, llevar al bebé, de repente se convirtió en toda una movida. No era belleza ni nada planeado, simplemente un accidente que pasó y frenó el objetivo que llevaba, lo que lo hizo memorable.

Elisabeth Larena sale a correr para mantener la forma en su trayectoria como actriz
Elisabeth Larena sale a correr para mantener la forma en su trayectoria como actrizKAILASH

Elisabeth, ¿Cuál es la situación más cómica que te has encontrado haciendo deporte?

No fue corriendo, fue en una clase en el gimnasio. ¡Guau! Lo hice fatal. Estábamos en una clase y mis hermanas, que son fanáticas del deporte, me dijeron: “Esto te va a venir genial”, porque era aprender una coreografía. Yo no tenía coordinación, y por orgullo y vergüenza, siendo la más joven, me puse a hacer otra cosa completamente diferente. Vi que mi hermana se reía mucho y me dijo: “Esto es un poco raro, ¿no?”. Le respondí que, como normalmente hago otro tipo de deporte más profesional, quería disfrutarlo, así que preferí ir por libre. En vez de intentar seguir la coreografía, decidí bailar simplemente porque me dio la gana.

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