Cuatro años pensando en la cita parisina e incontables horas de entrenamiento para terminar siendo uno de los tres mejores del mundo en tu disciplina... y llevarte a casa una medalla que se cae a trozos. Esta es la situación a la que han tenido que hacer frente los atletas que en los Juegos Olímpicos de París 2024 lograron terminar en las tres primeras posiciones, ya que las medallas que recibieron acreditando su éxito deportivo eran de una calidad tan pésima que parece que sean de otro siglo.
Cien años atrás, la capital francesa fue también la encargada de organizar los Juegos Olímpicos, una efeméride que el nadador Yohann Ndoye-Brouard se encargó de recordar a la hora de criticar el estado de su medalla. El nadador francés se llevó junto a sus compañeros la presea de bronce en los 4x100 estilos, pero vio como pocos meses después, ésta perdía todo su aspecto victorioso.
Otro medallista de bronce que usó las redes sociales para denunciar la situación fue Nyjah Huston. El skater norteamericano mostró una imagen de la medalla recién salida del horno y otra tan solo una semana después, asegurando que "estas medallas olímpicas lucen bien cuando son nuevas, pero después de dejarlas sobre mi piel con un poco de sudor por un rato y luego dejar que mis amigos las usen durante el fin de semana, aparentemente no son de tan alta calidad como uno pensaría”.
A pesar de que las de bronce son las más afectadas por el deterioro, tanto las de plata como las de oro presentaban al cabo de pocas semanas una imagen muy mejorable. El daño a la reputación de Francia, un país que siempre ha sido referencia en el arte, joyeria, alta costura y todo lo que tenga a ver con el lujo, fue grande, así que las consecuencias a esta crisis también lo fueron.
La Monnaie de Paris, la Casa de la Moneda Francesa y que fue la encargada de la fabricación de las medallas, ha visto como tres de sus máximos dirigentes han abandonado sus puestos desde la celebración de los JJOO, ya sea por renuncias o destituciones. Al ver las más que razonables quejas por parte de los atletas que ganaron una medalla, el COI tuvo que entrar también en acción. Después de que más de 100 deportistas se pusieran en contacto con ellos, el Comité Olímpico Internacional se pronunció públicamente, anunciando que "trabaja en estrecha colaboración con la Casa de la Moneda con el objetivo de evaluar toda reclamación sobre las medallas y entender las circunstancias y la causa de las degradaciones". En el mismo comunicado, el COI también dejó claro que la única petición de los medallistas en París 2024 sería atendida: "Las medallas defectuosas serán sistemáticamente reemplazadas por la Monnaie de París y grabadas de forma idéntica".


