Luján Comas, anestesióloga: "Cuando alguien está a punto de morir, suele arrepentirse de haberse dedicado demasiado a trabajar y no haber vivido"
SALUD
La anestesióloga reveló las reflexiones más comunes de los pacientes que afrontan sus últimas horas de vida
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- Oscar Belloch
Periodista - Barcelona
Uno de los mayores enigmas de la historia de la humanidad es saber qué hay después de la muerte. Cada persona piensa diferente y varía según la cultura o la religión. Mientras algunos creen que hay un cielo paradisiaco, otros tienen fe en que hay una reencarnación en otra especie animal o que nuestra alma se convierte en una energía, aunque algunos sienten que no hay nada.
Nadie en el mundo es capaz de confirmar qué ocurre después, pero los profesionales sanitarios que ven diariamente pacientes que abandonan este mundo quizá son voces más aptas que la de una persona de a pie.

Por ello, Luján Comas, médica anestesióloga con décadas de experiencia en hospitales, acudió al pódcast de Uri Sabat para hablar de sus experiencias con personas que están en los últimos momentos de su vida.
Creemos que el tiempo que tenemos es infinito, y cuando nos llega ese final es el momento en el que nos arrepentimos de todo lo que pudimos hacer y no tuvimos la valentía de realizarlo. Así explica Comas lo que suele ocurrir: "Una persona se arrepiente de muchas cosas cuando está a punto de morir, sobre todo de no haber hecho algunas cosas o de haberse dedicado demasiado a trabajar".

Además, Comas reveló que es muy común arrepentirse de no haber disfrutado más de las personas de nuestro entorno: "Se arrepienten de no haber dicho a los suyos que les querían, de no haber sido ellos mismos y de haber sido lo que los otros querían que fuesen", aseguró.
Es muy común encontrar personas a las que no les gusta su trabajo o que han terminado estudiando alguna profesión que realmente no les apasionaba, sobre todo hasta hace pocas décadas. Sin embargo, la anestesióloga confirmó que normalmente hay un sentimiento de culpa por no haber dado ese paso en el momento que realmente hacia falta: "Se arrepienten de no haber vivido y de no haberse arriesgado".
El miedo suele ser la principal causa de que una persona no se arriesgue en según qué aspectos de la vida. Según Luján Comas, eso debe desaparecer: "Siempre digo que hay que preguntar al corazón, porque el corazón tiende a que nos arriesguemos", sentenció.

