Los expertos coinciden: así es la genética de los mejores atletas de élite del mundo
GENÉTICA
Los corredores kenianos dominan el atletismo de fondo gracias a su genética privilegiada para correr y el entorno donde entrenan
Kristian Blummenfelt rompe los límites de lo humano con una prueba que mide la capacidad cardiovascular y de resistencia aeróbica
- Anna Batlle Planas
Periodista - Barcelona
La zancada de los atletas de élite de Kenia lleva años hipnotizando a entrenadores, aficionados y científicos del deporte. Parece que estén flotando por el aire y apenas tocan el suelo con los pies; sus rodillas no se hunden y parece que avanzan como si el impacto no existiera. No es magia ni suerte, sino una combinación de una genética privilegiada para correr largas distancias, un entorno de entrenamientos a muy alta altitud y una cultura del esfuerzo única.
En el atletismo de élite global, a menudo se pone el foco en las zapatillas y plantillas que se utilizan, los suplementos energéticos y los datos matemáticos. Son importantes y ayudan al corredor, sí, pero a menudo se pasa por alto que la biomecánica del propio cuerpo sigue siendo la 'tecnología' más decisiva a la hora de ganar carreras.
Así es la genética de los campeones
El entrenador personal y licenciado en metodología del entrenamiento deportivo Carlos Labastida ha compartido con sus miles de seguidores en Instagram cuáles son las características físicas de los mejores corredores kenianos, a las que divide en cuatro grandes bloques:
- Tienen las tibias más largas: Varios estudios e investigaciones científicas han demostrado que, cuanto más largo sea el hueso de la tibia, más aumenta el brazo de palanca que se hace con la pierna y, por tanto, eso permite avanzar más por cada paso que se da.
- Acercan el talón al glúteo: Flexionar la rodilla y acercar el talón al máximo al glúteo "reduce el radio de giro y el momento de inercia del segmento, lo que hace más fácil y eficiente mover la pierna en la fase aérea". En resumen, se gasta menos energía y, por otro lado, se hacen más pasos por minuto.
- Utilizan el tendón de Aquiles "como un resorte": tanto este tendón como otras estructuras, como la fascia plantar, almacenan energía elástica en el apoyo del pie y la devuelven en la fase de impulso. Esto reduce el coste energético y aumenta la eficiencia.
- Contacto mínimo con el suelo: Cuanto menor sea el tiempo de contacto del pie con el suelo, mayor será la economía de carrera y mayor será el rendimiento en corredores rápidos.