Las hormonas del bienestar: funcionamiento y cómo aumentarlas de forma natural
BIENESTAR
Expertos de la revista de salud de la Universidad de Harvard explican el funcionamiento y las diferencias entre las cuatro "hormonas del bienestar"
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- Anna Batlle Planas
Periodista - Barcelona
Las hormonas, en nuestro organismo, actúan como mensajeros químicos que actúan sobre los órganos y controlan su funcionamiento. También provocan emociones y sensaciones, tanto negativas, (como el miedo o el estrés) como de positivas.
Entre las hormonas "positivas", se encuentra un grupo que se conoce como "las hormonas del bienestar", ya que causan felicidad, euforia y placer, entre otros. Según un artículo de la prestigiosa 'Harvard Health Publishing', estas hormonas también pueden considerarse neurotransmisores, lo que significa que "transportan mensajes a través de los espacios entre las neuronas". Pero, ¿cuáles son estas "hormonas del bienestar" y qué efectos tienen en nuestro cuerpo?

Dopamina: la hormona del placer
La dopamina proporciona una intensa sensación de placer, explican los expertos de Harvard. Además de hacernos sentir bien, la dopamina tiene un papel clave en el sistema de recompensa del cerebro. Es por esto, según los especialistas, que "una vez pruebas una galleta, podrías volver a por otra, o dos, o tres…"
Tener sexo o irse de compras, por ejemplo, activan la liberación de dopamina. Pero esta hormona también tiene "un lado oscuro", advierten. La dopamina "es la intensa sensación de recompensa que experimentamos al consumir drogas, como la heroína o la cocaína, que puede provocar adicción".

Serotonina: la hormona de la felicidad
La serotonina, según los expertos, es la responsable de mejorar el estado de ánimo. Cuando una persona tiene unos niveles demasiado bajos de serotonina, es muy probable que sufra de depresión, explican. También es por ello que los medicamentos antidepresivos más utilizados "actúan aumentando los niveles de serotonina en el cerebro".
Otras maneras de aumentar la serotonina, sin tener que recurrir a fármacos, son hacer ejercicio, la exposición a la luz solar (siempre con protección) o comer alimentos ricos en triptófano, que es el aminoácido que el cerebro utiliza para producir la serotonina.

Las endorfinas: hormonas para aliviar el dolor
Se conocen como endorfinas a un grupo de una veintena de hormonas diferentes que actúan como un "analgésico natural del cuerpo". Según los especialistas de Harvard, estas hormonas "imitan la acción de la morfina", un opioide muy potente que se utiliza en casos de dolor crónico severo, entre otros.
El organismo libera endorfinas con diversas actividades: al reírse, al hacer ejercicio, al meditar, al mantener relaciones sexuales… También se producen al recibir acupuntura, aseguran: "La colocación de agujas finas en la piel en puntos específicos del cuerpo desencadena la liberación de endorfinas".
La oxitocina: la hormona del amor (y los partos)
Al igual que las tres anteriores, esta hormona promueve las emociones positivas en las personas. Se administra a madres con partos lentos para ayudarlas a acelerar el proceso, ya que estimula las contracciones del útero. Una vez nace el bebé, la oxitocina también ayuda a que la leche salga del conducto mamario más fácilmente. En cambio, si tras el parto la madre no tiene suficiente oxitocina, aumentan las probabilidades de que sufra de depresión posparto.
Pero las mujeres de parto no son las únicas a quienes ayuda la oxitocina. Se la conoce como "hormona del amor" porque, cuando se libera, aumenta los niveles de autoconfianza y estabiliza el ánimo. La manera más fácil de liberar oxitocina, aseguran desde Harvard, es con el tacto: "Dar un masaje, acurrucarse, hacer el amor o abrazar a alguien produce niveles más altos de esta hormona y una mayor sensación de bienestar".

