Por qué da hambre beber alcohol, según expertos en psicología, ciencia y nutrición
SALUD
Eliminar el alcohol del cuerpo es una prioridad para el hígado porque es un tóxico para el organismo
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- Anna Batlle Planas
Periodista - Barcelona
Después de toda una noche de fiesta, bebiendo y bailando, nada apetece más que una parada en cualquier local de comida rápida para reponer energías. No importan las dietas ni los objetivos que tengamos en el gimnasio; tras una borrachera pasan a un segundo plano.
La razón de que esto suceda no es la confusión de la noche, ni la falta de voluntad o compromiso. Según la divulgadora y científica conocida como 'Científica Estela' en redes sociales, cuando consumimos alcohol, este se convierte en una prioridad para nuestro cuerpo.
Eso sí, lo que prioriza es eliminarlo en cuanto antes, ya que, en el fondo, no es más que un tóxico para nuestro organismo. Según la científica, "mientras el hígado está ocupado eliminándolo, frena la producción de glucosa". Esto provoca que caigan los niveles de azúcar en la sangre, cosa que el cerebro interpreta como "que le falta energía", explica Estela.
Además, el alcohol también bloquea las señales del cerebro que indican que nos hemos saciado, según aseguran científicos londinenses en un estudio publicado en la prestigiosa revista 'Nature'. Los investigadores descubrieron que el alcohol provoca cambios en las neuronas Agrp, que se activan cuando el cuerpo tiene hambre.

El resultado es que, tras haber bebido alcohol, no solo comes con más hambre de la habitual, sino que te cuesta todavía más parar. Para los autores de la investigación, esto supone un problema porque "el alcohol es un nutriente denso en calorías" por sí solo, con unas siete calorías vacías por cada gramo de etanol puro —se las llama 'vacías' porque no aportan ningún nutriente, solo su valor calórico.
Mientras que, generalmente, "la ingesta de calorías suprime las señales de apetito del cerebro", cuando hay alcohol de por medio esta señal se vuelve a activar, lo que provoca esas ganas de comer sin medida.
"Aunque el etanol es el segundo nutriente más denso en calorías después de la grasa, en lugar de inhibir la alimentación la estimula", explicaron los autores del estudio. Durante la investigación, que se llevó a cabo con ratones de laboratorio, se condujo un experimento de 'fin de semana alcohólico', tal y como lo describieron los propios científicos.
Cada animal recibió alcohol durante tres días seguidos y solución salina durante los tres días antes y después del 'fin de semana'. Los resultados fueron muy claros: los días que consumían etanol, la ingesta de comida de los ratones aumentaba "significativa y reversiblemente", tanto en los ratones macho como en las hembras.

