Hay personas en el mundo que sirven de inspiración para la humanidad. Sus historias de superación son únicas y parece inimaginable que se mantengan felices y con ilusión por la vida a pesar de las numerosas adversidades que hayan sufrido. El caso de Roque Iglesias es muy raro, pues es superdotado a pesar de solo tener función en el 20% de su cerebro a causa de las 50 cirugías que ha tenido que afrontar desde su nacimiento.
Iglesias nació prematuro, ciego, con parálisis cerebral y clínicamente muerto. Superó todas las adversidades y fue mejorando contra todo pronóstico. En la actualidad se dedica a divulgar su historia por redes sociales y participa en pódcasts para animar a la audiencia y aportar esperanza a personas con dificultades similares y acumula más de 100.000 seguidores en Instagram.
Roque Iglesias
Una de sus últimas apariciones fue en el pódcast 'Ecléticos Worldwide', en el que quiso explicar una experiencia que tuvo cercana a la muerte.
Empezó contando que él estuvo muerto nada más nacer: "Yo nací muerto, me reanimaron y aquí estoy. Mis padres no sabían si iba a morir o si iba a sobrevivir". Tras ello, comentó que tuvo una experiencia muy diferente en la vigesimoctava intervención: "Llevo 50 cirugías, y en la 28 fue una cosa especial. La operación 28 fue un cambio de válvula y yo lo que recuerdo fue cerrar los ojos por la sedación y abrirlos en mi mente y verlo todo blanco. No entendía qué estaba pasando ahí, pero vi que venían dos personas, un hombre y una mujer, y yo no los distinguía", dijo en la profunda conversación.
Asegura que esas personas que vio eran personas de su familia ya fallecidas: "A primera vista pensé que eran mis bisabuelos, pero me dijeron que aún tenía que hacer cosas en la vida y que tenía que volver".
Por último, Iglesias dijo que esa experiencia fue "una paz espectacular", aunque rápidamente quiso hacer énfasis en que "eso sí, no quiero que os suceda", y terminó con una frase muy inspiradora dada su difícil condición: "Valorad la vida".
Las cicatrices de Iglesias son muy visibles en su cabeza. A pesar de ello, él mismo considera que está orgulloso de todas ellas y las define como "heridas de guerra", hecho que demuestra todavía más sus ganas de vivir y de superar todas las adversidades que pueda sufrir.


