El hotel palacio del siglo XVIII donde podrás vivir la historia de Málaga

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Málaga ha dejado de ser solo un destino de sol y playa para convertirse en una ciudad de museos, arte y patrimonio. El Palacio Solecio se integra perfectamente en esta nueva identidad

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Este hotel de lujo en pleno centro de Málaga ocupa lo que antiguamente fue un antiguo almacén de naipes

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Palacio Solecio

En pleno corazón del casco histórico de Málaga, entre callejuelas con siglos de historia y frente a la emblemática iglesia de Santiago, se alza el Palacio Solecio, un majestuoso edificio del siglo XVIII reconvertido en hotel boutique de lujo. Este antiguo palacio, también conocido como Palacio del Marqués de la Sonora, ofrece mucho más que alojamiento: es una inmersión en la historia, el arte y la esencia de la ciudad andaluza.

De naipes a nobleza: la historia detrás del palacio

El origen del Palacio Solecio se remonta a 1789, cuando el empresario genovés Félix Solesio se estableció en Málaga para dirigir la Real Fábrica de Naipes de Macharaviaya, fundada por orden del ministro de Indias José de Gálvez, bajo el reinado de Carlos III. Solesio, que transformó su apellido para adaptarse a la fonética española, construyó esta residencia señorial como símbolo de su creciente influencia y riqueza. El edificio no solo fue su hogar, sino también almacén de los naipes que se enviaban a América, donde su fábrica tenía el monopolio de producción.

La arquitectura del palacio, atribuida a José Martín de Aldehuela (el mismo que diseñó el famoso puente de Ronda), destaca por su fachada barroca, sus pinturas murales, columnas históricas y un patio interior porticado que conserva el encanto andaluz en cada rincón.

Hoy, el Palacio Solecio alberga 116 habitaciones que combinan el estilo clásico del siglo XVIII con las comodidades modernas. Cada estancia ha sido diseñada para respetar la singularidad del edificio, manteniendo elementos originales como molduras, arcos y cordobanes, mientras se incorpora tecnología y confort de alta gama.

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El hotel también cuenta con espacios comunes que refuerzan su carácter señorial: una escalera monumental, salas de reuniones, gimnasio y una azotea (la Terraza de Solecio) desde la que se puede disfrutar de vistas privilegiadas a la torre mudéjar de la iglesia de Santiago, el templo más antiguo de Málaga.

Uno de los grandes atractivos del Palacio Solecio es su restaurante Balausta, dirigido por el chef Sergio Solano. Con una propuesta culinaria que rinde homenaje a la cocina malagueña, el restaurante apuesta por el producto de temporada y las recetas tradicionales reinterpretadas con un toque contemporáneo. Sus jornadas gastronómicas temáticas, como las dedicadas a la caza o las setas, enriquecen aún más la experiencia para los comensales. Además, Balausta se ha convertido en un referente gastronómico en la ciudad, ofreciendo una carta que combina elegancia, sabor y respeto por la tierra.

Málaga ha dejado de ser solo un destino de sol y playa para convertirse en una ciudad de museos, arte y patrimonio. El Palacio Solecio se integra perfectamente en esta nueva identidad, ofreciendo a sus huéspedes la posibilidad de vivir la historia desde dentro. A escasos metros del hotel se encuentran el Museo Picasso, el Museo Carmen Thyssen y el Centro Pompidou, entre otros, lo que convierte al alojamiento en un punto de partida ideal para explorar la riqueza cultural de la ciudad.

Durante décadas, el edificio permaneció en ruinas, desaprovechado y olvidado. Su recuperación como hotel ha sido una apuesta por preservar el patrimonio y devolverle a Málaga uno de sus tesoros arquitectónicos. Hoy, el Palacio Solecio no solo es un lugar donde dormir, sino un espacio donde vivir la historia, sentir el pulso de la ciudad y disfrutar de una experiencia única.

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