Una inversión que merece la pena, si puedes darte el gusto: prueba el restaurante de Gràcia que tiene un solo menú degustación por temporada y acaba de obtener su segunda estrella Michelin
PLANES BARCELONA
Comer en Aleia, que funciona dentro del hermoso edificio modernista del Hotel Casa Fuster, cuesta 210 euros, pero es una experiencia muy disfrutable.
Fundado en 2021, es un proyecto del prestigioso chef argentino Paulo Airaudo y tiene como actual jefe de cocina al jerezano Rafa de Bedoya, otro profesional creativo y muy reconocido en el ambiente de la gastronomía gourmet española.

- Alejandro Lingenti
Redactor
Con la obtención de la segunda estrella Michelin, el argentino Paulo Airaudo se ha transformado en el segundo chef en España con más distinciones de este tipo después de Martín Berasategui: ya tiene ocho, cuatro menos que el famoso cocinero vasco.
Hoy Airaudo es una pieza clave del equipo que trabaja en la cocina de Aleia, el prestigioso restaurante que funciona en la planta noble del Hotel Casa Fuster, icono modernista de Lluís Domènech i Montaner. Este precioso edificio fue construido como regalo del empresario Mariano Fuster a su esposa, Consuelo Fabra i Puig, hija del marqués de Alella, origen del nombre del restaurante Aleia.
Este marco arquitectónico —techos altos, ventanales al Passeig de Gràcia, detalles modernistas restaurados a conciencia— aporta a la experiencia un aire de salón burgués contemporáneo, alejado del ruido usual de las calles de Barcelona pero en pleno corazón de la ciudad.
El comedor es pequeño, con apenas una veintena de plazas por servicio, lo que permite un trato muy cercano y un ritmo de sala sin prisas, algo destacado por críticas recientes que subrayan el clima de calma y concentración gastronómica. Esa limitada capacidad, unida a la alta demanda tras el reconocimiento Michelin y el sol Repsol, hace recomendable reservar con mucha antelación.
La cocina de Rafa de Bedoya y el sello Michelin
Airaudo es el líder del proyecto, pero el jefe de cocina y encargado del día a día con un gran equipo es el chef jerezano Rafa de Bedoya, formado en Le Cordon Bleu y curtido en casas como Azurmendi, Cenador de Amós, DSTAgE, Lú Cocina y Alma y El Celler de Can Roca. Bajo el paraguas de Airaudo —chef nacido en la provincia argentina de Córdoba con estrellas Michelin otorgadas por su labor en San Sebastián, Hong Kong, Florencia o Bogotá—, Bedoya firma una propuesta muy personal que combina técnica francesa, despensa mediterránea y matices andaluces.
El restaurante abrió en 2021 y en menos de un año logró su primera estrella Michelin, revalidada y reforzada este año con la segunda, consolidándose como una de las mesas imprescindibles de Barcelona. Críticas especializadas señalan que esta distinción ha situado a Aleia en el mapa internacional, atrayendo incluso a mucho público asiático que visita Barcelona, pero sin perder el objetivo de conectar más con el comensal local.
El menú actual de Aleia cuesta 210 euros por persona. El restaurante ofrece siempre un único menú degustación largo, en torno a nueve/doce pases salados más postres, que se ajusta estrictamente al producto de temporada. No hay carta al uso: la experiencia está pensada como un relato completo, con platos que van ganando intensidad desde bocados ligeros y marinos hasta elaboraciones cárnicas más profundas y un desenlace dulce sofisticado.
Reseñas de comensales y medios destacan los hitos del menú: el trabajo con los mariscos —gamba roja, cigala, ostra del Delta—, tratados con máxima delicadeza y salsas de raíz francesa (beurre blanc de jerez, fondos concentrados), pescados como la merluza o el rape madurado acompañados de guarniciones que remiten a la cocina catalana (fricandó reinterpretado, setas, trufa) y platos de autor como el “flan ibérico” con guisantes y anguila ahumada, ejemplo de esa mezcla entre confort, riesgo y juego que define la cocina de Bedoya y Airaudo. De todos modos, el menú degustación va rotando durante toda la temporada.
La carta líquida ofrece maridajes alcohólicos y sin alcohol muy cuidados, diseñados para acompasar la progresión del menú, con especial atención a vinos europeos y las referencias singulares, novedosas.
Aleia se encuentra en el número 132 del Passeig de Gràcia, en el extremo superior de la avenida, junto a los Jardinets de Gràcia. Es fácilmente accesible en transporte público: en Metro con la L3 (Diagonal) o L4 (Girona, algo más alejada), en autobús urbano hay varias líneas que pasan por Passeig de Gràcia y Travessera de Gràcia.

