Las alarmas por los peligros del calentamiento global están encendidas hace rato. Pero incluso remitiándonos solo a este 2025, también hay suficientes datos como para inquietarse: la Organización Meteorológica Mundial (WMO) confirmó que 2025 se perfila como el segundo o tercer año más caliente desde que hay registros, informes de la ONU y la Agencia Internacional de la Energía (AIE) advierten que el mundo superará temporalmente 1.5°C en los próximos años y hay varios informes científicos que hablan de un "caos climático" reflejado en fenómenos como glaciares que pierden hielo 4 veces más rápido que en los años 90.
En ese contexto, una experiencia como la que ofrece Planeta Vida, exposición permanente del Museu de Ciències Naturals de Barcelona en el Edifici Fòrum (conocido también como Museu Blau), cobra especial significado. Inaugurada en 2011 como parte de la renovación del museo, esta muestra transforma 4.000 m² en un recorrido cronológico y temático por la evolución de la vida y el planeta Tierra, basado en la hipótesis Gaia del científico inglés James Lovelock, un modelo interpretativo que afirma que la presencia de la vida en la Tierra fomenta unas condiciones adecuadas para el mantenimiento de la biósfera.
Planeta Vida está organizada en tres grandes ámbitos que guían al visitante desde los orígenes del universo hasta los desafíos actuales de la biodiversidad:
1. Biografía de la Tierra: Un túnel del tiempo proyecta la cronología geológica y biológica, desde los inicios del universo (13.800 millones de años) hasta el Cenozoico. Se destacan etapas clave como el Arqueozoico (aparición de las primeras células procariotas), el Proterozoico (hongos y pluricelulares), el Paleozoico (Pangea y vida terrestre), el Mesozoico (dinosaurios y extinción masiva) y el Cenozoico (reinado de mamíferos). Fósiles, meteoritos y maquetas ilustran estos procesos, mostrando cómo la vida ha moldeado el planeta.
2. La Tierra hoy: Este núcleo explora la diversidad actual con vitrinas de colecciones del museo (zoología, geología, botánica), que suman más de 140 años de historia institucional. Destaca una réplica a escala real de un pulpo gigante (Architeuthis dux), una de las dos existentes en el mundo, junto a especímenes naturalizados, minerales y rocas. Áreas dedicadas a microbios, hongos y setas catalanas subrayan la interdependencia de la vida, con cultivos científicos y paneles sobre simbiosis.
3. Islas de ciencia: Espacios modulares semipermanentes con exposiciones renovables como muestras de primates (incluyendo descendientes de Copito de Nieve) o invertebrados. Estas "islas" fomentan la experimentación interactiva, ideal para familias.
La museografía, diseñada por Herzog & de Meuron —arquitectos del Edifici Fòrum—, integra proyecciones 360º, sonidos ambientales y elementos táctiles, creando de ese modo una experiencia inmersiva que ha sido elogiada por su accesibilidad y su rigor científico.
Planeta Vida ha recibido merecidos elogios en diferentes medios: Cosas de Barcelona ha definido a la experiencia como un "viaje al centro de la Tierra" que combina ciencia con entretenimiento, mientras que en MammaProof se la caracteriza como "family welcome" por su tono, didáctico para llegar a los niños pero con la suficiente profundidad como para interesar también a los adultos.
Es especialmente atractiva la parte de la exposición dedicada a los animales de grandes dimensiones, que explica cómo funcionan y las adaptaciones que han realizado a lo largo de la evolución para alimentarse y moverse. También se subraya que se trata de especies más vulnerables a la sobreexplotación por parte del ser humano.
Por otro lado, los sectores dedicados a las rocas y los minerales, los restos fósiles, los microbios, las algas, las plantas y los hongos sirven para entender mejor la biodiversidad del planeta, valorarla y tener argumentos sólidos para redoblar esfuerzos que ayuden a conservarla ante los riesgos de la negligencia de los humanos, causa principal de la degradación del planeta que provoca fenómenos dañinos como el calentamiento global.
El Museu de Ciències Naturals de Barcelona está en Plaza Leonardo Da Vinci, 4-5, barrio de Sant Martí. La entrada combinada a la exposición permanente Planeta Vida y las temporales cuesta 10,50 euros.


