Descubre la valiosa obra del único artista español que se animó a participar en una campaña de propaganda contra el nazismo

PLANES BARCELONA

La muestra “Tinta contra Hitler” del MNAC permite ver la evolución del trazo, el ingenio satírico y la versatilidad del autor catalán Mario Armengol. 

Abierta hasta el 11 de enero de 2026, incluye paneles, guía descargable, actividades mediadas y conferencias sobre el papel del humor y la sátira política en la época de la Segunda Guerra Mundial.​

Una de las inspiradas viñetas de Mario Armengol

Una de las inspiradas viñetas de Mario Armengol

Museu Nacional D'Art de Catalunya

La exposición Tinta contra Hitler. Mario Armengol, caricaturista en la Segunda Guerra Mundial que presenta el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) hasta el 11 de enero de 2026 es una gran oportunidad para acrecarse al talento y la osadía de un nombre importante pero no muy conocido de la sátira política europea: el catalán Mario Armengol Torrella, nacido en Sant Joan de les Abadesses en 1909 y fallecido en Nottingham, Reino Unido, en 1995).

Armengol tuvo una vida marcada por el compromiso político y el exilio. Adolescente dibujante y cartelista en Tarrasa, estudió arte brevemente en Barcelona y, tras huir de España por su desencanto con la Guerra Civil, se alistó en la Legión Extranjera Francesa. Combatió en África y en la fallida ofensiva para liberar Noruega del nazismo. A partir de 1941, ya instalado en Inglaterra, fue reclutado por el Ministerio de Información británico para producir caricaturas contra el régimen nazi y sus aliados.

De 1941 a 1945,Armengol dibujó cerca de 2.000 viñetas satíricas al servicio de la propaganda aliada que se publicaron en diarios y revistas de Londres y en países aliados y neutrales, desde Nueva Zelanda a Haití. 

Este prolífico trabajo constituye uno de los mayores fondos gráficos del humor contra el nazismo a nivel mundial. Otras obras reconocidas de Armengol incluyen el emblema del Centre Excursionista de Terrassa (1933), carteles para empresas de Tarrasa,  colaboraciones en campañas gráficas internacionales y obtras escultóricas como Brotherhood of Mankind, en Calgary, Canadá.

El contexto y el impacto de “Tinta contra Hitler”

La importancia histórica de esta muestra reside en el redescubrimiento del único artista catalán y español que participó masivamente en la propaganda gráfica británica y aliada durante el conflicto bélico.

Sus viñetas ridiculizan de forma descarnada a Hitler, Mussolini, Franco y otros líderes del Eje. Y servían para agitar la opinión pública y minar el poder simbólico del nazismo. 

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Armengol recurrió a una mordacidad sin concesiones: Hitler es presentado como un personaje torpe, con un bigote grotesco, y la esvástica pierde solemnidad para convertirse en objeto de burla, desmontando la fuerza intimidatoria del gran símbolo nazi.

Las primeras reacciones a la aparición de estas historietas fueron de entusiasmo entre el público aliado, que encontraba en el humor gráfico un respiro en medio de la tragedia. Las sátiras de Armengol también fueron utilizadas como herramienta diplomática para influenciar a países neutrales o aliados y se convirtieron en “arma de guerra”, según opinan los comisarios de la muestra del MNAC, Plàcid Garcia-Planas y Arnau Gonzàlez i Vilalta. 

Sin embargo, tras la victoria aliada y el fin del conflicto, Armengol dejó de producir y sus obras cayeron en el olvido, guardadas por su familia hasta ser redescubiertas en los últimos años.

El proceso de recuperación comenzó cuando familiares y periodistas catalanes hallaron cientos de originales y diversas publicaciones del artista. Al observar su calidad, la versatilidad del trazo y el valor histórico, se impulsó su catalogación y exposición, primero en el MuVIM de Valencia (2024) y ahora en el MNAC, en el marco del ciclo “Arte, guerra y memoria”. El redescubrimiento generó un interés creciente entre museos europeos y expertos internacionales en historia y arte gráfico.

El arte gráfico contra el nazismo: otros casos relevantes

El arte gráfico, la historieta y el cómic han jugado un papel clave en la denuncia y el desmontaje simbólico del nazismo. La exposición Tinta contra Hitler dialoga con obras fundamentales en este sentido como Maus de Art Spiegelman, novela gráfica galardonada con el Premio Pulitzer que representa el Holocausto a través de animales antropomorfos y muestra el horror desde una perspectiva innovadora y cruda. Sátiras como las de David Low, Giles o Illingworth en el Reino Unido también son parte del contexto artístico que influenció a Armengol y marcaron la lucha gráfica contra el totalitarismo.

En Alemania y Francia, el dibujo humorístico encontró límites y censura, pero artistas exiliados y antifascistas volvieron a la trinchera del papel para responder al avance nazi. Las caricaturas del estadounidense Dr. Seuss contra Hitler y la colaboración de dibujantes como Bill Mauldin en Estados Unidos son otros ejemplos destacados de cómo el humor gráfico fue resistencia cultural y política. Tinta contra Hitler es un testimonio muy elocuente de el valor de esas obras y de la valentía de sus autores. La muestra del MNAC merece la pena, estará vigente hasta enero del próximo año y la entrada cuesta apenas 10 euros.   

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