En lo más profundo de Asturias: en uno de los pueblos más bonitos de España se esconde la máxima demostración de belleza de la arquitectura asturiana (y fue pueblo ejemplar)
PLANES
Hórreos centenarios, calles adoquinadas y una vida tranquila definen a uno de los rincones más bellos del norte peninsular
Una flamante sala de exposiciones y un monasterio románico a 1.100 metros de altura: disfruta del patrimonio histórico y la belleza natural de La Mola

- Martina Sábato
Redactor
Torazo, un diminuto pueblo de apenas un centenar de habitantes, parece suspendido en el tiempo. Situado en el corazón del concejo de Cabranes, en pleno interior de Asturias, ofrece una de las estampas más bellas del norte peninsular. Según Pueblos más bonitos de España, se trata de “un lugar mágico, de origen toponímico celta”, donde sus moradores “cuidan mucho sus tradiciones, querencias y expresiones comunitarias”.
Lejos de los circuitos turísticos más concurridos, este enclave se asienta sobre una suave altiplanicie que desciende desde La Miyar —donde aún se conservan restos de una antigua calzada romana— hasta el Campo de la Sienra, un entorno natural dominado por un pequeño bosque de robles. Su ubicación, rodeada de montes y prados, invita a desconectar por completo, con el Picu Incós como atalaya natural del municipio cabraniego.
Arquitectura que cuenta historias

El encanto de Torazo reside en su autenticidad. No hay grandes monumentos ni museos, pero sí una arquitectura rural que enamora a primera vista. Como destaca 'Viajar', “las casas de piedra con corredores de madera” y los hórreos y paneras que salpican el paisaje conforman la máxima expresión de la belleza tradicional asturiana. Aquí, estas construcciones no son meros elementos decorativos: siguen cumpliendo su función, protegiendo el grano y otros alimentos, tal y como lo hacían hace siglos.
Los vecinos han sabido conservar su patrimonio sin convertirlo en un decorado. Las calles adoquinadas, los balcones floridos y los tejados de pizarra crean una estampa serena, donde cada rincón parece narrar la historia de generaciones que han vivido en armonía con la naturaleza. Por eso, en 2016 Torazo pasó a formar parte de la red de “Los Pueblos Más Bonitos de España”, un reconocimiento que comparte con algunos de los destinos rurales más emblemáticos del país.
Premio al esfuerzo y la tradición

Pero su belleza no es solo estética. En 2008, la Fundación Princesa de Asturias concedió a Torazo el Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias, un galardón que, según 'Viajar', fue fruto “del esfuerzo de sus vecinos por conservar el patrimonio, el paisaje y las tradiciones”. Este reconocimiento no solo destacó la arquitectura del lugar, sino también su modelo de convivencia y respeto por las raíces.
En Torazo, las costumbres siguen vivas. Las fiestas del pueblo —como el Festival de la Boroña de Forna, en junio, o las celebraciones del Carmen, a finales de agosto— llenan sus calles de música y hospitalidad. Según Pueblos más bonitos de España, el recorrido entre La Miyar y el Campo de la Sienra, unos 850 metros de paseo adoquinado, se convierte entonces en un escenario de encuentro vecinal donde se respira alegría y sentido de comunidad.
Senderismo y paisajes para perderse
El entorno de Torazo es ideal para quienes disfrutan del contacto directo con la naturaleza. Una de las rutas más populares es la ascensión a Peña Incós, que parte desde el propio pueblo y alcanza los 583 metros de altitud. Tal y como indica 'Viajar', “no es una caminata larga ni técnica, pero sí ofrece unas vistas espectaculares del concejo de Cabranes y, en los días claros, del mar Cantábrico en el horizonte”.
A lo largo del recorrido, el caminante atraviesa prados, bosques y antiguas cabañas ganaderas, mientras el silencio solo se rompe por el canto de los pájaros o el sonido de alguna campana lejana. Es una Asturias tranquila y auténtica, sin aglomeraciones ni artificios, donde cada paso es un reencuentro con lo esencial. Para los más activos, desde la cercana Santolaya de Cabranes también se puede acceder a la ruta de Peña Cabrera, otra opción para explorar los paisajes interiores del Principado.

