Cuando Natalia Vía-Dufresne saltó al agua en aquel verano de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 no era consciente de que su vida iba a cambiar por completo.
Tenía 19 años cuando consiguió el metal olímpico español de vela más precoz. Muchas cosas cambiaron cuando se subió al segundo peldaño del podio, ella seguía siendo la misma, una chica natural y sencilla, pero ese verano vivió la cita olímpica en la que España logró más medallas, 22, cinco de vela, y en la que La Caixa convirtió las medallas en oro.
Regatista de cuna, esta barcelonesa que se formó en el CN Masnou cumple este verano 50 años. Los cincuenta son un número más para muchos, aunque no para los deportistas que lograron medalla en Barcelona 92.
La Fundación Bancaria La Caixa y Caixabank dieron valor a los logros deportivos de ese año, incluso antes de que se consiguieran. La entidad creó en 1988 un plan para asegurar el futuro económico de los olímpicos y contribuyó en los éxitos creando la Libreta de Campeones, un gesto que buscaba estimular el desempeño de los deportistas y asegurar la jubilación.
Aquellas libretas doradas se dotaron con premios que iban desde los 30.000 euros hasta los 600.000. El récord, el diploma o la medalla marcaban la cuantía a recibir y en total, como destacaron Isidro Fainé, presidente de la Fundación Bancaria, y Jordi Gual, presidente de Caixabank, el valor ascendió a unos 50 millones de euros, más de 8.215 millones de pesetas, que era la moneda en ese momento.
“Se trata de la iniciativa económica privada más importante en la historia del deporte español”, comentó Fainé años más tarde. "Un programa pionero y revolucionario cuya misión era asegurar el futuro económico de los atletas al finalizar su vida deportiva y que fue posible hace 25 años. Es un ejemplo de generosidad hacia el mundo del deporte y del olimpismo que, en la medida de lo posible, intentaremos mantener y mejorar", añadió en 2017 Jordi Gual, presidente en ese momento de CaixaBank.
Premios económicos de la Libreta de Campeones.
La medalla de oro que logró la selección española de fútbol, donde participaban Guardiola, Luis Enrique o Solozábal, y la medalla de las chicas de hockey hierba, fueron tasadas en 200 millones de pesetas, 1,2 millones de euros a repartir. Además, la selección de waterpolo de Ballart, Sans y Rollán consiguió 840.000 euros por la plata y Fermín Cacho, Almudena Muñoz y José Manuel Moreno al rededor de 600.000 euros.
“Cuando compites no piensas en el futuro. El deportista lo da todo en ese momento. Mi padre ahorró 10 millones de pesetas en toda su vida, y a mí de repente me dieron una libreta que me aseguraba 100 millones de pesetas cuando cumpliera 50 años”, explicó Moreno, medalla de oro en pista, en el acto que realizó la Caixa en 2017.
Libreta de Campeones.
“Cuando competí no sabía ni los premios que daban. Aquello me cambió la vida y esta Libreta me da muchísima tranquilidad, sobre todo porque podré invertir ese dinero para que mis hijos puedan cumplir sus aspiraciones”, apuntaba en esa misma gala Almudena Muñoz, atleta que triunfó en la final de los 1.5000 metros.
TRES DÉCADAS DE MEDALLAS CONVERTIDAS EN ORO
Han pasado ya 31 años desde los Juegos Olímpicos del 92 y cada aniversario los deportistas lo celebran por partida doble. Se sellaron 676 libretas y fueron 537 los deportistas que iban a recibir la cuantía al cumplir los cincuenta años.
Este verano le toca el turno a Natalia Vía-Dufresne, que recibiría 420.000 euros por la plata que logró en vela. “La medalla de Barcelona fue como un tsunami, viví algo irreal. Primero porque eran aquí, en casa. Y también porque fueron mis primeros Juegos Olímpicos y mi primera experiencia en un gran evento. Era la más joven del equipo olímpico y fui la más joven en conseguir una medalla. Fue todo muy mágico, como si estuviera viviendo algo que no fuera real. Pero era tan joven que no me daba cuenta de todo lo que estaba pasando... ”, le contó a este medio.
Natalia Via-Dufresne Barcelona 92.
Todos los olímpicos han ido recibiendo su dinero al cumplir los 50 y no todos lo han hecho de la misma manera. El arquero asturiano Antonio Vázquez, al que le correspondían 400.000 euros, llegó a un acuerdo con La Caixa para cambiar esa cantidad por una pensión vitalicia que ahora asciende a los 3.000 euros al mes.
En la nómina de los olímpicos españoles resonaron varios nombres. Según el diario La Verdad, el regatista Luis Doreste recibió 600.000 euros por la medalla de Barcelona y 225.000 más por sus resultados en los Europeos y Mundiales previos a los Juegos, un total de 825.000 euros que calificó de "ayudita" y que aprovechó "para cancelar la hipoteca y para invertir".
Pero Doreste no fue el más afortunado. Según ese medio, Miriam Blasco sacó "petróleo" de las olimpiadas de Seúl y Barcelona. La judoca alicantina ganó 600.000 euros por su título en Barcelona, aunque un año antes logró 120.000 por ganar el Mundial y 90.000 por un bronce en esa competición, también 60.000 por proclamarse campeona de Europa, 45.000 por la plata continental y 60.000 más por dos bronces. Un total de 975.000 euros.
Miriam Blasco en Barcelona 92.
Dufresne será de las últimas atletas en conseguir una medalla que le ha hecho de oro. En 2022 lo recibieron Guardiola, Kiko Narváez y Alfonso Pérez por el oro en fútbol y Arantxa Sánchez Vicario, por el bronce individual y la plata en equipo junto a Conchita Martínez, que lo recibirá este 16 de abril. Además, a principios de 2023 lo recibieron las jugadoras de hockey Nagore Gabellanes y Silvia Manrique, y en julio de este año lo tendrá en su cuenta Maider Tellería.
El boxeador Faustino Pérez, que llegó a Barcelona como uno de los más jóvenes de la historia, tendrá que esperar hasta 2025 y Carolina Pascual hasta 2026. La deportista de Orihuela recibirá los últimos 420.000 euros de los 49,3 millones que le costó a La Caixa la recompensa olímpica. El único olímpico que no pudo recibirlo fue Jesús Rollán, portero de la selección española de waterpolo, que se suicidó a los 37 años.
CAMBIÓ DE ÉPOCA
La Libreta de Campeones murió en Barcelona 92, pero existen otras becas como las ADO, un compromiso entre el Comité Olímpico Español y el Consejo Superior de Deportes que sirviera como una base económica que garantizase la alta competición.
En Tokio los 393 deportistas clasificados tenían un total de 10 millones de euros. En categorías individuales el oro se tasó en 94.000 euros, la plata en 48.000 y el bronce en 30.000. Unas cantidades de las que se beneficiaron atletas como Adriana Cerezo en taekwondo, Maialen Chourrut en piragüismo o David Valero en ciclismo.
En el caso de los deportes en equipo, las parejas que lograran el oro podían alcanzar los 75.000 euros individuales, con la plata la cantidad era de 37.000 euros y con el bronce 25.000. Aunque, en los deportes más numerosos el podio estaba tasado en 50.000 euros individuales, en 29.000 la plata y en 18.000 el bronce.
Además, las recompensas para los atletas paralímpicos también ascendió con respecto a Río de Janeiro. En Tokio subirse a lo más alto del cajón estaba valorado en 75.000 euros, el segundo puesto en 35.000 y el tercero en 21.000.



