Periodista

Maradona, el más ausente

PANTALLA PLANAS

Este lunes, en ‘La revuelta’ (La1), David Broncano entrevistó a Diego Armando Maradona Júnior. Nació en Nápoles en 1986, fruto de la relación extramatrimonial del futbolista con Cristiana Sinagra. En ese momento, Maradona estaba en la cumbre de su carrera deportiva: se proclamó campeón del mundo con Argentina y ganó el scudetto con el Napoli. Maradona tardó 29 años en reconocer a su hijo. No fue hasta 2016, después de años de disputas judiciales. Padre e hijo pudieron compartir cuatro años de buena relación, hasta la muerte del astro.

Broncano anunció a su invitado fingiendo un cierto escepticismo sobre la fiabilidad del vínculo paternofilial, pero nada más aparecer al escenario se desvaneció cualquier duda: “La genética no miente”, admitió el presentador. Era la viva imagen de su padre. “Soy el hijo de Maradona hasta acá”, bromeó el invitado, excluyendo sus pies de la genética paterna a pesar de haberse dedicado igualmente al fútbol.

Como es habitual, la entrevista fue errática y muy superficial, pero fue interesante intentar entender cómo había crecido sabiendo que el idolatrado Maradona era su padre sin haberlo podido conocer a lo largo de tres décadas. Habló del sentimiento de ausencia y de la paradoja de haber crecido en Nápoles, una ciudad donde su padre era omnipresente y cercano para todos, mientras él, siendo su hijo, no había tenido acceso a esa confianza. “No era una persona normal ausente: era Diego Maradona ausente”, remarcó su hijo. “¡Dentro de los ausentes, es el más presente!”, bromeó Broncano. “¡O el más ausente!”, lamentó de nuevo el invitado.

Maradona Júnior explicó que, una vez que se conocieron, nunca hablaron del pasado ni del tiempo que su padre tardó en reconocerlo. Se limitaron a vivir el presente, sin reproches ni preguntas. Él mismo admitía que también había algo extraño en ese pacto tácito: iniciaron su relación como si nada hubiese ocurrido. Llamaba la atención la extrema idolatría que profesaba por su padre, casi como un mantra. Se intuía, sin embargo, una historia atravesada por el dolor, los silencios y una reparación parcial y tardía que, en el contexto televisivo, acababa diluida con cierta frivolidad. Suele suceder con el mito de Maradona: acercarse a él implica una resistencia a profundizar y una tendencia a simplificar el personaje para no poner en riesgo la leyenda

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