
Jugar tres veces ante el Atlético pide algo distinto
No es precisamente lo que más desea un entrenador: jugar tres veces ante un mismo rival en muy poco tiempo. Es justo lo que va a tener que hacer el Barça ante el Atlético en cuanto se acaben los partidos de selecciones. Un alto peaje pagará ya el equipo azulgrana por estas fechas dedicadas en su mayoría a esos partidos de las selecciones mal llamados “amistosos”, por lo muy en serio que se juegan. Flick ha perdido a Raphinha, lesionado con Brasil, para unas cuantas semanas que afectarán a este trío de enfrentamientos contra los de Simeone. Teniendo en cuenta la importancia que recae en Raphinha en el estilo actual de juego del Barça, Flick tendrá que inventar algo distinto. Ya era de la opinión que cuando juegas tantas veces en tan poco tiempo contra el mismo adversario algo nuevo te ves obligado a hacer para que no te cojan el número. Con la baja de Raphinha eso ya va en el lote.
Antes de sugerir lo que creo que puede hacer el Barça para paliar esa ausencia me gustaría apuntar que en el fútbol actual, con el calendario saturado y tanto esfuerzo continuado dentro de un mismo partido, es casi previsible lesionarse. A diferencia de mis tiempos de futbolista, donde las lesiones solían venir de patadas o golpes del rival de turno, hoy los jugadores caen porque muscularmente van al límite. Aun más en atletas del corte de Raphinha, que no paran de ir, venir y encima le añaden sprints explosivos. A veces veo a Raphinha o a Fermín y no puedo evitar pensar “¡ay! corren massa” (“corren demasiado”). El caso es que ahora llegan estos partidos Barça-Atlético y el Barça no puede elegir y el Atlético, sí. Para ellos, el partido de Liga es, por decirlo suavemente, de importancia muy relativa, así que lo normal es que el Cholo alguna carta se guarde para volcarse en lo que le importa: la Champions. El Barça no puede hacer eso: le va la Liga y le va la Champions. Tendrá que innovar. Una posible solución es, ya que no está Raphinha, llenar el centro del campo volcando a la izquierda a Fermín, que ataca y defiende. Eso podría encajar a Olmo. Para la segunda y tercera entrega ya habrá que pensar en otra vuelta de tuerca.
Joan Garcia, a lo Iribar
Joan Garcia ha sido convocado por primera vez para la selección ‘mayor’ y es la consecuencia lógica viendo su nivel. Otra cosa es que juegue y vaya al Mundial, que por su rendimiento debería. Pero hay porteros muy buenos como otro catalán, Raya, que se está saliendo en el Arsenal y es suplente en la absoluta. No es fácil elegir entre tanta calidad. Haciendo memoria, el estilo de Joan me ha devuelto un poco a los tiempos de Iribar. O de Sadurní. O Vicente, del Madrid, al que por algo llamaban “el grapas”. Eran porteros que blocaban. Hoy el blocar ha dado paso al despejar. Joan domina el área con seguridad y, sin parecer que hace nada extraordinario, lo hace. Lo hacía en el Espanyol, en partidos que requerían otras cosas de un portero protegido, y lo hace ahora en el Barça, donde está más expuesto a los ‘mano a mano'.