
Rastreadores de conflictos
PANTALLA PLANAS
Este martes, Jugones se hacía eco de la discusión entre las tenistas Maria Sakkari y Yulia Putintseva. Tuvo lugar el domingo en el Bad Homburg Open, al finalizar el partido entre ambas. Sakkari, que ganó a la kazaja por 7-5/7-6, le reprochó la displicencia a su compañera en el saludo final en la red. Putintseva apenas la miró expresando un cierto desdén hacia la griega. A partir de aquí, se desató la bronca. Putintseva parodió una reverencia para estar a la altura del requerimiento de su rival, la otra se enfadó por su mala educación, la invitó a saludar mirando a los ojos y le advirtió: “No le caes bien a nadie”. En Jugones nos mostraron la secuencia incluso con repetición de los momentos álgidos del encontronazo, insertando detalles posteriores, como los gestos de desprecio de Putintseva cuando se marchaba al vestuario. En el relato incluso incorporaban la pregunta del periodista a Sakkari para desdramatizar lo sucedido y la reacción en redes de la jugadora derrotada. Imposible dar más detalles sobre algo tan intrascendente.
Pedrerol no informó del encuentro a nivel deportivo. Es más, en su pantalla incorporaban el escudo de Wimbledon para contextualizar el partido, pero más allá de la pista de hierba, no fue ahí donde sucedió. En la locución del vídeo solo mencionaban de pasada que Sakkari había ganado.
El Bad Homburg Open es un torneo WTA 500. Si Sakkari y Putintseva no hubiesen discutido, ese partido, muy probablemente, no habría tenido ninguna repercusión y, por supuesto, Jugones no habría informado sobre él.
Lo que importa es la discusión, aunque sea absurda. Se desplaza el foco informativo de lo deportivo al conflicto personal. Forma parte de la tendencia a encasillar la información deportiva en un relato emocional.
El Bad Homburg Open no interesa a mucha gente, pero ver a dos mujeres discutir llama la atención. Esta estrategia provoca, muy a menudo, que el deporte femenino solo tenga visibilidad en el día a día televisivo, cuando incorpora el drama extra en de su relato.
Las noticias de confrontación son muy habituales en los espacios deportivos, pero resta valor al trabajo de las protagonistas, promueve una mirada sensacionalista del deporte y, sobre todo, rebaja el valor del deporte como expresión cultural y física. El periodismo deportivo televisado se ha convertido en un rastreador de conflictos.