Un Atlético de dos caras choca con LE

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Un Atlético de dos caras choca con LE

Director de Mundo Deportivo

Estados Unidos puede reunir en un mismo día a los mejores golfistas compitiendo en el campo más difícil del mundo en el US Open (Oakmont Country Club) y que el Bayern le endose 10 goles al Auckand de la Liga Nacional de Nueva Zelanda en la primera jornada del Mundialito. Un torneo en el que se puede dar un 10-0 no suena muy bien, aunque luego se jugara un PSG-Atlético de nivel. La diferencia entre la Bundesliga y la Liga neozelandesa es la más grande en el mundo del fútbol y en el torneo en el que se reparten mil millones de dólares para los participantes puede estar el Auckland pero no el Liverpool, el Barça o el Nápoles en la primera edición.

La primera parte en el Rose Bowl de Pasadena (Los Ángeles) fue claramente del PSG que dominó con más de un 70% de posesión. El Atlético tuvo mala suerte al encajar un gol en el último momento de la primera parte tras haber culminado justo antes la mejor jugada ofensiva que terminó con un disparo de Griezmann. Luis Enrique no engaña. El PSG salió con todo y jugó a lo que lleva jugando toda la temporada ante un Atlético precavido que salió en la segunda parte mucho más ambicioso y logró un gol que acortaba distancias pero que fue anulado por el VAR por falta previa de Koke.

Los de Simeone salieron espoleados  tras el descanso dejando abierto el eterno debate de siempre: fútbol defensivo-fútbol ofensivo. Simeone ha consolidado una idea de juego muy buena para el Atlético con una base defensiva muy potente. Algunos aficionados quieren más. Pero la teoría de la manta corta es evidente en fútbol. Mientras mantuvo el orden defensivo el PSG dominó pero solo pudo marcar un gol y cuando se abrió, el Atlético encajó el segundo. Luego, la ambición rojiblanca le permitió jugar de tú a tú al campeón de Europa, pero el gol anulado bajó el ímpetu. Más tarde la expulsión de Lenglet fue clave aunque Sorloth fallara un gol claro. La imagen global del PSG volvió a ser la de un equipo muy sólido, con el líder sentado en el banquillo, y jugadores que saben lo que tienen que hacer. El tono del Atlético tras el descanso fue esperanzador pero insuficiente.

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