El FC Barcelona asusta. Ahora mismo, parece un equipo imbatible. No ha perdido en todo el año 2025 (18 victorias y 3 empates) y si sigue jugando a este nivel se hace difícil imaginar qué equipo podrá derrotarlo. Los jugadores vuelan. Se generan muchas ocasiones (la mayoría acaban en gol) y prácticamente no le crean peligro a Szczesny. Un equipo total que ha creado en pocos meses Hansi Flick.
Lo que ha hecho el alemán tiene un mérito espectacular. Recuerdo que en su presentación el pasado verano dijo que no necesitaba muchos fichajes porque se veía capacitado para sacar mucho más rendimiento a esta plantilla. Era una aseveración muy atrevida que prácticamente nadie creyó que pudiera cumplir. La realidad es que a principios de abril el Barça opta al triplete. Y es gracias a Flick.
Un alemán de manual, fiel a sus ideas, con carácter, exigente consigo mismo y con los demás, y con una fijación extrema por la puntualidad. El compromiso es sagrado para el técnico. Pero también es una persona cercana, natural, empática y con sentido del humor. Los que conviven con él destacan que es atento con los detalles y que sabe cuidar a la gente con la que trabaja. Un hombre con una personalidad genuina y magnética que está encantado en Barcelona y que está aprendiendo español.
De hecho, ya se le ha escapado algún destello en la sala de prensa como el otro día cuando se les escapó un “paso a paso”. Precisamente, lo que necesita el Flick Team para cerrar una temporada histórica.