Las claves de la carta de protesta del Barça al Comité Técnico Arbitral

El Barça ve criterios dispares en las manos y las expulsiones, fallos raros incluso a nivel tecnológico y nula comunicación en las decisiones del VAR, mientras el Real Madrid sigue criticando a través de su televisión y obteniendo a favor penaltis dudosos como los de Vinicius ante la Real Sociedad

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Flick se queja al equipo arbitral en el partido del Barça ante el SevillaPep Morata
Las claves de la carta de protesta del Barça al Comité Técnico Arbitral

El FC Barcelona decidió alzar la voz a nivel arbitral tras lo sucedido con el gol anulado a Pau Cubarsí en el Metropolitano. Y no porque la derrota ante el Atlético de Madrid fuese por culpa de Martínez Munuera pero, al ser una eliminatoria, que le quitasen un gol por un presunto fuera de juego que no está nada claro escoció mucho. Entre otras cosas porque en el club azulgrana hay un acumulado de situaciones que no se entienden y que nadie les explica.

Sin información para los profesionales

El Barça considera que los profesionales de la Liga española no tienen claro el protocolo de utilización del VAR, en el que se aprecian continuos vaivenes y cambios de criterio. Por ejemplo, en los casos de las manos en el área y en las entradas por detrás o con los tacos en plancha. 

Flagrante disparidad de criterios 

Dependiendo del árbitro, en una misma jornada hay decisiones dispares con situaciones similares. Y no sólo decisiones: en algunos casos desde el VAR se insta al árbitro a ver la jugada y en otras no se le dice nada, generando episodios de agravio comparativo que afectan a todos los equipos.

Errores extraños y falta de transparencia

También consideran en el Barça que no hay ninguna transparencia en acciones que la requieren, como el gol anulado a Cubarsí, en que no se ha escuchado el audio de lo que hablan el árbitro y el VAR. Como se echa en falta comunicación para explicar un episodio tan raro como que la tecnología del fuera de juego semiautomático no funcionase por una alta densidad de jugadores en el área y que no se pudiesen calibrar bien sus esqueletos. Algo difícil de creer cuando en muchas acciones de acumulación de futbolistas en el área, como los lanzamientos de córner, no ha fallado nunca. Se supone que la empresa que lo lleva habrá hecho una auditoría del suceso, pero se desconoce su resultado.

Sin información en situaciones complejas

Tampoco se le ha explicado al Barça cómo se tiraron las rayas en la jugada del Metropolitano y qué acción fue decisiva para decidir que Cubarsí estaba en situación antirreglamentaria. De ahí que se entienda que Flick se fuese tras el partido a hablar con Martínez Munuera, quien le recibió en su vestuario. Al no saber qué pasó con el error del semiautomático ni cómo se peritó el presunto fuera de juego de Cubarsí, el entrenador alemán decidió pedir él la información que nadie le daba.

Por otro lado, hay ya un hartazgo con el tema de los penaltis no pitados al Barça, como el de Mojica a Lamine en el reciente Barça-Mallorca, una jugada que el CTA no tuvo demasiado en cuenta. Ahí tampoco llamó el VAR al árbitro habiendo contacto claro del defensa con el delantero culé sin mediar balón.

Sin poder hacer peticiones al VAR

Tampoco se entiende en el Barça que no haya la posibilidad de pedir a voluntad al árbitro que se revisen en el VAR determinadas acciones, posibilidad que sí existe en el fútbol femenino de élite y en la Primera RFEF al tener un videoarbitraje con menos medios.

En resumen, el club azulgrana ha decidido actuar porque ve una deriva peligrosa a nivel arbitral mientras que en el caso del Madrid, cuanto más aprietan con su televisión a los colegiados más penaltis dudosos les pitan a favor. Y en esos casos el VAR, consideran en el Camp Nou, se está quedando muy callado.

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