El City marcó todos los penaltis de la tanda y el Sevilla perdonó dos ocasiones claras para sentenciar el partido antes del empate de Palmer. El equipo de Guardiola se llevó el título. Era el favorito, dominó y sufrió mucho más de lo esperado, pero fue letal en el momento final decisivo. Los ingleses superan en 300 millones el presupuesto de los sevillanos. Su once titular tuvo cuatro años menos de media (26 por los 30 del equipo de Mendilibar) y ganó sin arrasar porque los sevillistas compitieron a un altísimo nivel. También el City, que nunca bajó los brazos.
Al segundo de empezar el encuentro Guardiola ya había hecho dos declaraciones de principios: salió con cuatro delanteros: Grealish, Foden, Haaland y Palmer y en el saque de centro el primer pase fue al portero, para ordenar y ver el escenario. El ex técnico del Barça elevó otro título sin De Bruyne, Bernardo Silva o Rúben Dias, pero con una plantilla envidiable. Sobre todo por Mendilibar, el excelente técnico del Sevilla que en la previa cuestionó que se llorara por las ausencias de los ingleses. El Sevilla tuvo la Supercopa en los pies de En-Nesyri, en dos ocasiones, pero Ederson Moraes desbarató el sueño andaluz. Luego empató el baby Palmer, 21 años, con la misma edad que el reciente fichaje Gvardiol, un central de cerca de 100 millones de coste que ayer jugó de lateral.
El Sevilla dio la sensación de ser un equipo trabajado y con experiencia. Se dejó dominar y lanzó transiciones impresionantes y perdonó. Ante el City, eso es letal. Los de Manchester estaban percutiendo con sus mejores armas y fue sorprendido por el contragolpe de los andaluces, pero al final la Supercopa se decidió por primera vez en los penaltis sin prórroga. Y por primera vez, el City se llevó la Supercopa de Europa en esa gran acumulación de títulos del equipo de Guardiola en la última época. El técnico catalán prima el juego del equipo por encima de todo. Cualquier otro entrenador haría jugar a su bloque para Haaland, pero este City, no. El noruego pasó desapercibido, pero marcó el primer penalti para que el City siga teniendo el apellido Guardiola en lugar de Haaland.