Las carreras de los futbolistas son diversas. Pero muchas brillan porque los jugadores han conseguido estar en el lugar oportuno en el momento oportuno. Y eso independientemente de la calidad que atesoran. Oriol Romeu estuvo en el Barça B (Luis Enrique) y con posibilidad de actuar en el primer equipo del 2008 al 2011, la considerada mejor etapa de la historia del FC Barcelona. Busquets recién había aterrizado en el titular con Guardiola y el fichaje de Mascherano impidió que Oriol vislumbrara futuro en el primer equipo. Se fue al Chelsea de André Villas-Boas que le dio mucha bola, pero no en cambio su sustituto Roberto di Matteo, pero volvió a recuperarla con Benítez.
Xavi e Iniesta han sido dos de los mejores centrocampistas de la historia del Barça pero también por eso han actuado como tapón de otros futbolistas de gran calidad que fueron contemporáneos. Seguramente en otras épocas Thiago hubiera sido titular en el Barça antes de partir al Bayern o jugar en el Liverpool o Cesc hubiera disfrutado de un tiempo más largo vistiendo la camiseta del primer equipo del Barça. Piqué se fue al United y al Zaragoza para después volver y en su día Arteta tuvo titulares difíciles de desocupar. Julián Álvarez, el campeón del mundo argentino del City, tiene a Haaland por delante, recién fichado este año por el equipo de Manchester cuando podría ser un nueve puntero en cualquiera de los top ten europeos.
Los cracks necesitan poseer virtudes futbolísticas indiscutibles, pero también el don de la oportunidad: estar en el sitio adecuado en el momento adecuado. A veces se le recrimina al Barça haber dejado escapar a algún jugador de la cantera, pero hay que valorar el momento en que se fue y, sobre todo, quién había delante. La perspectiva es básica para tomar decisiones. Por la cantera del Barça pasan muchísimos jugadores y el número de futbolistas que han triunfado fuera tras estar en el club blaugrana es mínimo (de los de gran calidad). La clave de la cantera está en los técnicos que suben a los jugadores y también el momento concreto en el que se produce una baja, una lesión o un traspaso y que se aproveche la oportunidad.