La cara de Guardiola

PANTALLA PLANAS

La cara de Guardiola

A pesar del trepidante partido de Champions entre el City y el Real Madrid, el miércoles uno de los focos mediáticos de la jornada futbolística recayó Guardiola. En Deportes Cuatro, Manu Carreño apuntaba: “Hay que recordar que el que ganó fue el City a pesar de la cara de Guardiola sobre todo con la prensa española”. Y su compañero Ricardo Reyes contestaba: “Es la gran pregunta: ¿Qué le pasaba a Guardiola con la prensa española? Y, sobre todo ¿por qué estaba tan arisco cuando le preguntaban en la rueda de prensa?”. Añadían: “¿Por qué había tantas diferencias en el trato a la prensa inglesa y en el trato a Ricardo Sierra, compañero de la prensa española? Las dos imágenes evidencian que Guardiola no estaba cómodo con al prensa española y muy sonriente con la prensa inglesa. Pero ¿Por qué?”. Subrayaban que la entrevista de diez preguntas duró solo 92 segundos, de los que Pep habló 33. Señalaban que Pep ofreció respuestas cortas, que estaba incómodo y que tenía ganas de terminar. Que fue irónico, esquivo y seco. En cambio, explicaban que con la prensa inglesa “estuvo relajado, gesticulante, sonriente, metido en su discurso y derrochando buenas maneras”. Incluso destacaban que después de hacerle notar su actitud esquiva, se explayó en la respuesta posterior y añadió: “Espero no haber sido arisco con la respuesta” apuntó sonriente. En laSexta también lo calificaron de “arisco, tenso, mosqueado, cortante e incómodo" con los medios españoles y añadieron música de terror a las respuestas de Guardiola en la rueda de prensa.

A nivel de edición, en ambos casos las respuestas de Pep se recortaron, se montaron todas pegadas, insertaron planos de algunas muestras y expresiones faciales y la banda sonora de película de miedo acabó por exagerar la situación. Pep estuvo correcto. Y nadie está obligado a ser generoso en palabras o estar sonriente. Pero de siempre a Pep, quizá por su intensidad comunicativa, se le ha escrutado con más énfasis que a los demás. Con Pep no es solo lo qué dice sino cómo lo dice y la expresión de su cara. Los montajes con sus gestos, microexpresiones, y lenguaje no verbal se explotaron hasta la saciedad cuando era técnico del Barça. Quizá Pep, con su veteranía, lo use a estas alturas como estrategia para desviar la atención y, sin duda, fueron muchos los que cayeron de cuatro patas dando importancia a algo intrascendente.

¿Por qué esta costumbre?

Hay algo que llama la atención en las noticias de Deportes Cuatro cada vez que hablan de Guardiola. En la locución de la información lo llaman muy a menudo, con sarcasmo, “el Pep”, incluyendo el artículo que en catalán debe preceder los nombres propios. En castellano no es correcto, pero fuerzan el uso del artículo “el”, incluso enfatizando el fonema de la ele para remarcarlo. ¿Es para ridiculizar a Pep? ¿O para ridiculizar el catalán? ¿O es un matiz que delata antipatía por ambos?

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