Duelo del juego individual

No hay nada más cierto en la vida que pagar impuestos y la muerte dijo Benjamin Franklin hace más de 300 años.

Recupero esta frase porque las diferencias entre el deporte colectivo y el individual, una de las principales desventajas es la soledad del deportista individual cuando pierde un partido.

Años atrás, no solo perdía la competición que le garantizaba pagar sus impuestos y su supervivencia, sino que una parte de “dentro” fallecía. Aunque sea por un segundo, por unos días, el deportista está devastado y en muchos casos, asumiendo ese sentimiento lejos de su familia.

Hoy en día, vemos alguna diferencia. Es raro ver a adolescentes de categorías inferiores viajando solos ya que muchos jugadores españoles pueden disputar sin salir del país, al menos, durante las ¾ partes de la competición durante todo el año.

Desde las federaciones entienden que no todo el mundo puede viajar y es por ello que existe, en el caso de España una red amplia de torneos internacionales en categoría juvenil y ITF WTT para repartir puntos ATP y WTA. Estas mejoras facilitan que el jugador no se sienta tan solo en determinados momentos, pero no hay que perder de vista, que quien gana el partido es él. Y quien pierde el partido, también es él después de una lucha por cada bola de partido, al final el resultado es favorable al adversario.

Mateo Berrettini lo resumía de manera excelente: “Los tenistas solo podemos confiar en nosotros mismos, porque encaramos los partidos en soledad”

Paula Badosa admitió que en el 2015, no había nada en ella, “sólo miedo y ansiedad”

El duelo debe ser trazado desde el sentimiento más íntimo y verlo como una experiencia que debemos vivir. Pasar el duelo como si fuera una incógnita a resolver nos llevará la incertidumbre, a la confusión y a la culpabilidad al pensar ‘por qué no hice aquel revés, o aquel drive en algún momento del partido.

Comprender que después de una derrota tenemos derecho a estar tristes, a tener ese nudo en la garganta, a esa montaña rusa de sentimientos y pensamientos son respuestas de afrontamiento del duelo. Estas respuestas pueden tomar diferentes formas. Desde respuestas físicas como el agotamiento, insomnio, dolores. Respuestas emocionales como estar tristes, tener miedo, soledad, ansiedad, irritabilidad. Respuestas mentales como quedarse en blanco, pensamientos obsesivos o respuestas conductuales como aislarse o estar hiperactivado.

Anestesiar el dolor resta al deportista la oportunidad de conocerse emocionalmente sin que sume su libertad interior sin miedo.

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