La otra cara de los Barcelona Dragons en la ELF: "Retrasos con los pagos, mala gestión humana y mentiras"

ENTREVISTA MD

Yago Rivero, jugador de fútbol americano profesional y ex del equipo de la Ciudad Condal, explica su vida dentro de la última era de los Dragons

Yago Rivero, exjugador de Madrid Bravos y Barcelona Dragons, destapa la cruda realidad del fútbol americano en Europa

Yago Rivero jugando con los Barcelona Dragons
Yago Rivero jugando con los Barcelona DragonsCedida por: Yago Rivero
  • Marc García VILAR

    Redactor

Los Barcelona Dragons fueron la referencia del fútbol americano en España durante muchos años. La franquicia catalana, con sede en Barcelona, nació en 1991 y fue la única de todo el país en jugar en competiciones de la NFL en Europa.

Desde 1991 hasta 2001, los Dragons compitieron en la World League of American Football y NFL Europa. Más tarde, la franquicia firmó un acuerdo que la vinculó con el FC Barcelona con la intención de darle más visibilidad al deporte e intentar sobrevivir, pero no fue suficiente. En 2003, la NFL le retiró la potestad de entidad ligada a la gran liga americana y se la otorgó a un equipo alemán. Jim Connelly, el director general de la NFL Europa, sustentó esta decisión afirmando que la asistencia/popularidad había caído demasiado pese a firmar el acuerdo con la entidad azulgrana.

En 2021, Barcelona Dragons resurgió —para medirse en la ELF (Liga de Fútbol Europea)— y Yago Rivero (nacido en el 2000 en Palma) tuvo esa oportunidad soñada por muchos: podía sumarse a las filas del conjunto catalán si así lo deseaba.

Yago Rivero posando para Barcelona Dragons
Yago Rivero posando para Barcelona DragonsCedida por: Yago Rivero

Barcelona Dragons, en esa etapa, de 2021 a 2024, estuvo marcado por complicaciones económicas e inestabilidad en la organización y hubo muchos rumores tras su expulsión de la ELF en 2024. Durante las dos primeras temporadas, el conjunto jugó en Reus; en 2023, en Terrassa; en su último año, en Badalona. Esa es la época difícil que relata Yago.

El jugador profesional mallorquín, que estuvo en las filas del equipo hasta finales de 2022, en una entrevista en exclusiva para Mundo Deportivo, explicó lo que vivió en la franquicia desde dentro.

“Barcelona Dragons es una historia de amor-odio. Sucedieron muchas cosas bonitas, pero también otras muy desagradables. Cuando te llamaba Barcelona Dragons, desde el primer momento se te pintaba que ibas a ser un jugador de fútbol americano profesional, que tenías que dejar, en mi caso, todo para desplazarte hasta Reus o Salou, donde estábamos viviendo, para jugar en este equipo. Pero, por desgracia, las condiciones nunca acompañaban. Mi primer salario fueron 300 euros y eso no me daba para subsistir. Empecé gastándome mis ahorros para poder vivir, pidiéndole ayuda a mis padres. Era un poco complicado. También había muchos problemas a nivel de gestión humana. Se nos trataba como si cobráramos millones. Se nos exigía como si ganáramos el mayor dinero del mundo, cuando en realidad ni estábamos cobrando. Los pagos salían con retraso. Por suerte, no fue mi caso, pero había condiciones… en un piso de dos vivían cuatro personas y algunos dormían en sofás. Después, desde el club, tenían arrebatos de cortar a gente —en fútbol americano, cortar a un jugador se refiere a liberarlo de su contrato de un día para otro y, por ende, dejarlo sin equipo—. En la NFL esto es igual, pero los jugadores pueden vivir con los miles o millones de dólares que ya han cobrado; si los cortan de un día para otro, no hay problema. Pero en Barcelona Dragons había gente que había dejado su trabajo y su casa para jugar. Durante el primer año, no me fijé demasiado en todo esto, pero en el segundo, cuando nos prometieron cambios que nunca llegaron, lo vi claro”, confesó sobre los diversos problemas en la franquicia.

Yago Rivero en su etapa en los Barcelona Dragons
Yago durante un partidoCedida por: Yago Rivero

“Los jugadores estábamos muy quemados. Si cobras 300 euros y encima los cobras tarde… Todo se reduce a que nos mentían: ‘La próxima semana pagaremos’, decían; pero esto no era verdad. Con el cambio de directiva, además, todo fue a peor, opino que todavía tenían menos idea que la anterior. Los jugadores, hartos, se empezaron a marchar a otros equipos”, añadió el deportista.

Por último, Yago quiso hacer énfasis en que él quería seguir defendiendo la camiseta de los Dragons, pero que la franquicia no era capaz de garantizarle nada. "Como te he comentado, en mi segundo año nos dieron garantías de que todo iba a cambiar, que todo se iba a hacer legalmente, que todo iba a ser como tocaba, que ya había más dinero... pero sucedió lo peor. Yo quería quedarme más tiempo porque me sentía muy bien con mis compañeros, con todo el equipo en general y la historia de la entidad es increíble, pero no iba a poder crecer en el fútbol americano si me quedaba. Antes de empezar mi tercera temporada, me fui. A partir de ahí, todo fue hacia abajo. Antes de marcharme, tuve una reunión con los altos cargos y les comenté que quería seguir, pero que quería saber cuál era la idea de proyecto, si realmente contaban conmigo y otros temas. Para mi sorpresa, la respuesta fue: 'Si quieres cobrar 100 euros más e irte a una liga de mierda, pues vete' . El trato humano no era nada bueno", finalizó.

Ante esta respuesta, Rivero se vio obligado a marcharse en busca de mejores opciones. Pasó a jugar en los Potsdam Royals (Alemania) y más tarde en los Madrid Bravos (Madrid). Paralelamente, ha ido subiendo contenido a redes sociales hasta que actualmente, abril de 2026, cuenta con más de 120.000 seguidores entre Instagram y TikTok.

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