Primoz Roglic no se pierde los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina y recuerda su prometedor pasado como saltador de esquí
JUEGOS OLÍMPICOS
El esloveno Primoz Roglic, cuatro veces ganador de La Vuelta y una del Giro de Italia, antes de ser ciclista profesional tuvo un brillante inicio como saltador de esquí, hasta que sufrió un grave accidente en el Mundial Júnior de 2007
El día que Primoz Roglic dejó los saltos de esquí tras una caída que casi le cuesta la vida


- Celes Piedrabuena
Jefe de sección
A la espera de su debut esta temporada el 9 de marzo en la Tirreno-Adriático, el esloveno Primoz Roglic hizo un alto en el camino y se desplazó hasta los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, donde no pasó desapercibido y donde recordó sus orígenes, ya que antes que ser un brillante ciclista ‘Rogla’ intentó triunfar como saltador de esquí.
Al líder del Red Bull-Bora-hansgrohe se le vio disfrutar del descenso alpìno, del esquí de fondo y de los saltos de esquí, siendo solicitado por varios medios, como Eurosport o la televisión alemana ZDF.

“Es distinto venir aquí como competidor que como visitante. Es una sensación completamente distinta. Lo más bonito es lo que quiero decirles a todos los deportistas, y a todos en realidad, todos pueden estar orgullosos de poder competir aquí, y por supuesto las medallas de oro. Estar aquí ya es algo realmente hermoso”, dijo a Tina Maze, y, a la respuesta de qué le habían parecido los saltos de esquí, Roglic contestó, “la velocidad es alta. Sé que no quieren saltar lejos, sino ir rápido. Es fascinante”.
Además, se refirió al grave accidente sufrido por Lindsey Vonn –“ella, nadie se merece este tipo de cosas. Fue triste” y negó que existiera algún paralelismo entre los saltos de esquí y el ciclismo, más allá que “como cualquier deporte te quita tiempo de tu vida”.
Su pasado como saltador de esquí
Roglic, con sólo 13 años, disputó su primera carrera FIS y poco a poco, como suele decirse, fue progresando de forma adecuada, logrando dos triunfos en la Copa Continental, proclamándose campeón del mundo júnior en el 2007 y logrando algún que otro resultado destacado.
Pero viendo que no volaba tan alto como quería y, sobre todo, a raíz de un grave accidente sufrido en un salto decidió dejarlo en el 2007, a consecuencia del cual se fracturó la nariz, varias costillas y varias conmociones cerebrales, lo que más le preocupó. Un accidente que él asumió con naturalidad.

Siguió compitiendo hasta el 16 de enero de 2011, cuando fue 17º en una prueba FIS Cup de Szczyrk (Polonia), cuando decidió dejar los saltos de esquí, al año siguiente ya corría en ciclismo en las filas del Radenska, en el inicio de una carrera como ciclista espectacular, con 91 victorias profesionales, cuatro triunfos en La Vuelta, uno en el Giro o el título de campeón olímpico contrarreloj de 2021, entre un largo listado de éxitos.






