Aunque el atletismo sea el deporte más natural y ancestral, basado en habilidades y destrezas básicas y primitivas del ser humano como caminar, correr, saltar y lanzar, en la actualidad los grandes adelantos tecnológicos están presentes en las pistas, relegando en cierto modo al romanticismo del atletismo de cronómetro y cinta métrica.
En las grandes competiciones mundiales, ya no se utiliza la cinta métrica para medir los saltos o los lanzamientos, sino un sistema 3D por cámaras de alta resolución (VDM), tras calibrarse previamente el espacio, o por láser.
También ha desaparecido el juez de nulos, sentado en la silla al lado de la tabla de batida de longitud y triple con sus banderas blanca y roja. Ni hay plastilina en la tabla. Ahora, una microcámara lo controla todo con precisión. Los atletas llevan un pequeño transponder o chip debajo de su dorsal, conectado a unas antenas que se sitúan en el estadio y, gracias a ello, se obtienen inmediatamente los tiempos de paso de las diferentes carreras, incluso cada 10 m. Y también hay instaladas cámaras tipo VAR para controlar que nadie salga de su calle en pruebas como los 400 m o los 400 m vallas.
Al instante, el sistema de detección de salidas nulas de tacos registra el tiempo de reacción, avisa si ha estado por debajo de 100 milésimas de segundo (salida nula) y representa de forma gráfica temporalmente la fuerza ejercida por los atletas en los tacos.
En los saltos horizontales, el sistema VDM da al instante la información de centímetros perdidos en la tabla, distancias parciales de hop, step y jump, velocidad de salida y, en los lanzamientos, también el ángulo de salida del artefacto.
En pértiga, el grafismo de televisión nos ofrece la altura del centro de gravedad sobre el listón. La photo finish capta 2000 imágenes por segundo en la meta. Y en carreras, el sistema de luces, especialmente en la Diamond League, ha revolucionado el concepto de las liebres y es mucho más visual y didáctico.
Todo ello facilita una información excelente para el análisis técnico y biomecánico del atletismo. En INEFC Barcelona, desde hace muchos años, llevamos a cabo análisis biomecánicos de grandes competiciones por el mundo. Añadimos cámaras de alta velocidad, células fotoeléctricas, radar, etc.
Así, podemos dar respuesta a la gran pregunta: ¿Qué hay detrás de una marca? Porque todos sabemos que Usain Bolt corrió los 100 m en 9,58 s en su récord del mundo. Pero ¿qué hay detrás de ese récord? Analizando más de 100 variables cuantitativas y cualitativas de esa carrera, incluso en milisegundos, podemos dar explicación al tiempo obtenido.
Es el atletismo de alto nivel actual, donde la tecnología está al servicio de la mejora del rendimiento, de la ciencia y del espectáculo.


