El sufrimiento extremo de Europa vale la gloria de la Ryder Cup 2025

GOLF/RYDER CUP

Estados Unidos ha pasado del 11,5-4,5 abajo al 13,5-10,5 en un día complicado para los líderes europeos, pero Shane Lowry y Tyrrell Hatton han rematado la victoria de los de Luke Donald

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Europa, ganadora de la Ryder Cup 2025

Lindsey Wasson / Ap-LaPresse

No hay gloria sin sufrimiento y, por ello, este siempre hace que cualquier victoria sepa mejor. Pero lo cierto es que eso también invita a soñar a quien parece tenerlo todo perdido. Una Ryder Cup 2025 dominada por Europa de principio a fin en las jornadas del viernes y del sábado ha acabado definiéndose casi sobre la bocina del domingo. 

Eso sí, en el alambre, se ha teñido de color azul, que era el gran deseo del equipo continental. En una jornada de sangre y sudor para arañar cualquier medio punto, las lágrimas han acabado siendo de alegría para una Europa que puede gritar a los cuatro vientos que vuelve a ser campeona de la Ryder Cup. Que revalida el título de 2023, que suma el noveno triunfo en las doce últimas ediciones, que vuelve a ganar fuera de casa trece años después del 'Milagro de Medinah'.

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Lo cierto es que este ha sobrevolado Bethpage State Park durante muchos momentos de la última jornada. Pero a la inversa. Estados Unidos nunca ha ido por delante, pero ha pasado del 11,5-4,5 para Europa con el que se iniciaba la jornada al 13,5-10,5, con los cuatro partidos restantes en un puño, para soñar a lo grande espoleada por su público neoyorquino.

Entonces, cuando Europa empezaba a ver cómo perdían sus líderes, algunos de forma cruel (Rose y Fleetwood en el 18, McIlroy por 1 abajo) y otros de forma clara (Rahm por 4 y 3), aparecieron ellos, los tres ángeles de la guarda de la Ryder. Primero, Ludvig Aberg, para ganarle por 2 y 1 a Patrick Cantlay y sumar un punto de oro. El segundo, Shane Lowry, el héroe del día. Por si había dudas, Tyrrell Hatton, autor del medio punto del 14,5: la Ryder se gana ganando y Europa lo ha hecho por 13-15.

Lowry se plantó uno abajo con Russell Henley en el 18. Sin embargo, no desistió, cumplió con el juego largo, esperó a que el estadounidense abriera la puerta y se coló por ella a lo grande para firmar uno de los grandes éxitos de su vida. Recuperó ese hoyo, rascó el empate y con él puso el ansiado 14 en el marcador europeo.

Pero, en un día de sufrimiento extremo, Europa deseaba ganar. Fue Tyrrell Hatton, en el penúltimo partido del día, quien sacó adelante medio punto contra Collin Morikawa para que, entonces sí, Europa se abrazara celebrando la Ryder Cup con todas las de la ley.

Es la decimocuarta vez que el equipo europeo la gana (una de ellas por empate) desde que el torneo le deja como rival de Estados Unidos, que se ha llevado nueve. Es la que confirma que el equipo de Luke Donald, campeón ya en 2023, tiene ahora mismo el mejor doce del planeta, si bien la igualdad ha sido máxima. Los partidos por parejas han acabado siendo claves en el desenlace de un torneo que vuela hacia el Viejo Continente.

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Eso sí, Europa ha sufrido de lo lindo para sellar uno de sus grandes éxitos en la competición. Por momentos, tan solo Matthew Fitzpatrick y Shane Lowry ganaban sus partidos, lo que dejaba nueve (sin contar el no disputado English-Hovland, tablas) con color o bien estadounidense o bien empatado, con las puertas abiertas para el combinado de Keegan Bradley. De hecho, muchos de esos puntos han sido para el equipo rojo, pero Europa ha logrado aguantar para llevarse el título.

La jornada arrancaba con retirada por lesión de Viktor Hovland, lo que hacía que se repartiera su punto contra Harris English con medio por equipo. Pero seguía con doble drama europeo. Justin Rose, tras remar desde tres abajo en el 12, empataba en el 16 contra Cameron Young. Para perder en el 18, triunfo por 1 arriba de Estados Unidos, en un doloroso inicio de la jornada para el equipo europeo. Por si fuera poco, Justin Thomas y Tommy Fleetwood, quien iba dos arriba tras el 7, también se jugaban el triunfo en un 18 en el que el putt demoledor de Thomas (autor antes de un golpe de leyenda desde calle) lo dejaba claro: dos de dos, Estados Unidos soñaba a lo grande.

Los problemas crecían porque Jon Rahm vivía una jornada de sufrimiento continuo contra Xander Schauffele. Completamente superado siempre, sin aprovechar las pocas opciones que tenía para meterse en el partido, Rahm perdía por un contundente 4 y 3 tras irse fuera de calle en el hoyo 15. Sus tres puntos en las tres primeras sesiones no han podido crecer en las dos últimas, pero han sido claves.

Con tres partidos perdidos, Europa vivía su primer momento para la esperanza. Ludvig Aberg superaba por 2 y 1 a Patrick Cantlay y Matt Fitzpatrick, tras tener el partido muy encarrilado, aguantaba para al menos sacarle medio punto a Bryson DeChambeau. Tras cinco partidos finiquitados, el 13,5 a 8,5 europeo valía su peso en oro.

Un final sobre la bocina

Pero faltaban seis y el partido estrella del día también se le escapaba a Europa. Tras un duelo por centímetros, Scottie Scheffler se imponía por uno arriba a Rory McIlroy en el dieciocho para aportar su primer regalo al marcador de Estados Unidos en esta Ryder. Por si fuera poco, J. J. Spaun vencía por 2 y 1 a Sepp Straka para colocar el 13,5-10,5 europeo: quedaban todavía cuatro partidos y los números le seguían saliendo a Estados Unidos.

La Ryder estaba a medio punto de volver a Europa; a un punto de que fuera con todas las de la ley. Pero lo cierto es que los cuatro partidos restantes se encontraban en un puño. Shane Lowry llegaba 1 abajo contra Russell Henley al hoyo 18 en busca del empate a la desesperada. Pero tenía que ser así. Henley se iba al búnker y, pese a una gran salida de este, fallaba su putt para asegurar la victoria. Lowry contestaba, metía el suyo y ponía el 14 en el marcador de Europa para que la fiesta azul empezara a tomar el campo.

Aunque los europeos deseaban ganar el cara a cara y tenían tres opciones para ello. Se esfumaba la primera, con Ben Griffin uno arriba ante un Rasmus Hojgaard que se quedaba muy lejos con su putt del dieciocho. Ya no dudaba Tyrrell Hatton: se aseguraba de que el empate a par en el hoyo final le valiera para sacar medio punto ante Collin Morikawa y, con ello, sellaba el definitivo 14,5 en el marcador europeo. 

Incluso Robert MacIntyre acababa sacando medio punto contra Sam Burns en el cierre de la jornada. El 13-15 brillaba como resultado final. Tras un fin de semana de ensueño con un broche más que sufrido, la gloria de la Ryder Cup 2025 es de color azul.

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