El Nápoles se prepara para una temporada que podría marcar un antes y un después en la historia del fútbol italiano. Tras levantar el cuarto 'Scudetto' de su historia la pasada campaña, el equipo dirigido por Antonio Conte encara un desafío único: lograr algo que ningún club del sur de Italia ha conseguido hasta ahora, ganar dos Ligas consecutivas.
El pasado del club sigue muy presente en la memoria de la afición. Ni siquiera la época dorada de Diego Armando Maradona consiguió mantener tal continuidad, pues sus Scudetti se lograron en 1987 y 1990, separados por tres años. Tras una temporada 2023-2024 decepcionante, donde el equipo quedó fuera de competiciones europeas, Nápoles ha trabajado con determinación en el mercado estival para evitar repetir errores y reforzar todos los frentes. La llegada de Kevin De Bruyne se suma a incorporaciones como Miguel Gutiérrez, Milinkovic-Savic, Beukema, Lorenzo Lucca y Noa Lang, mientras que el cuerpo técnico liderado por Conte mantiene la columna vertebral del proyecto que llevó al club a la gloria.
Sin embargo, no todo es positivo. La lesión de Romelu Lukaku, una pieza clave en la ofensiva napolitana, genera incertidumbre sobre los primeros meses de la temporada. Aun así, el equipo afronta este obstáculo con optimismo y una plantilla profunda que combina talento, experiencia y nuevas energías. Entre la expectación de los aficionados y la presión de defender la corona, el Nápoles se prepara para demostrar que no solo es capaz de alcanzar la cima, sino de sostenerla y escribir un nuevo capítulo histórico en el fútbol de Italia.


